Chile ingresa a la temporada de incendios 2025-2026 con la decisión clara de reforzar como nunca antes su capacidad aérea para contener el fuego desde el primer minuto. En Los Ángeles, el Gobierno presentó hoy el Hércules C-130, una aeronave de gran capacidad que eleva a 77 la flota operativa bajo coordinación de Conaf.
Política de Estado
La llegada del Hércules no es un gesto aislado, sino parte de una política de Estado que, en los últimos tres años, ha duplicado la inversión destinada al combate de incendios forestales, alcanzando este año más de $160 mil millones. Una cifra récord que contrasta con los M$75.594.748 disponibles en 2021-2022.
Hércules C-130: precisión, volumen y autonomía para escenarios críticos
La incorporación del C-130 representa un salto cualitativo para Chile. Se trata de una aeronave diseñada para operaciones de alta complejidad, equipada con cuatro motores a hélice, una velocidad de crucero de 570 km/h y la capacidad de descargar hasta 15.000 litros de agua, retardante o supresores.
Con una autonomía de tres horas y apenas 25 minutos de alistamiento, el Hércules está pensado para golpes iniciales de alto impacto, apoyado por avión guía y por un Avión de Coordinación (ACO) que garantiza precisión y seguridad táctica. Su base operativa será el aeródromo María Dolores, en Los Ángeles, punto clave para la zona sur.
Una flota robusta y distribuida según el riesgo territorial
La estrategia nacional mantiene el enfoque de Golpe Único, que ha demostrado ser crucial para frenar incendios en su etapa incipiente. Para ello, Conaf dispondrá de 77 aeronaves entre aviones cisterna, aviones de coordinación, helicópteros livianos, medianos, semipesados y pesados, además de aviones tanqueros.
La distribución responde al comportamiento histórico del fuego y a la diversidad del territorio:
- Norte: Coquimbo operará 1 aeronave.
- Zona central: Valparaíso (9), Metropolitana (8), O’Higgins (7) y Maule (10).
- Sur: Ñuble (5), Biobío (10), La Araucanía (7), Los Ríos (1), Los Lagos (4).
- Australes: Aysén (2) y Magallanes (2).
A estas capacidades regionales se suman 11 recursos aéreos de carácter nacional, preparados para refuerzos estratégicos y redistribuciones rápidas ante emergencias simultáneas.
Actualmente, el plan presenta un 57% de implementación, con un despliegue que irá aumentando hasta completar el 100% durante diciembre.
Una temporada desafiante que exige anticipación
En un escenario de altas temperaturas, déficit hídrico y eventos extremos cada vez más frecuentes, el país apuesta por una coordinación operativa más fina, recursos reforzados y una estrategia preventiva que se articula con el Plan Nacional de Cortafuegos, también en expansión este año.
El Hércules C-130 simboliza ese esfuerzo por su capacidad, anticipación y respuesta rápida para un territorio que, de norte a sur, enfrenta incendios que ya no son estacionales, sino parte de un nuevo paisaje climático que exige planificación y presencia permanente del Estado.