El Teatro California fue el escenario de una ceremonia que une memoria, formación y tradición. Ayer, la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo, encabezó la promulgación de la ley que establece el 16 de octubre como el “Día de las Bandas y Orquestas Juveniles Jorge Peña Hen”, en honor al maestro serenense pionero en la educación musical infantil en Chile y Latinoamérica.
Reconocimiento
El acto contó con la presentación de la Orquesta Sinfónica Infantil Metropolitana (OSIM), dirigida por Virginia Vergara e integrada por 60 niños y niñas de entre 8 y 14 años, quienes desplegaron su talento ante autoridades, familias y público general.
“Promulgamos este día para rendir homenaje a las bandas y orquestas juveniles, y al legado de Jorge Peña Hen, creador de la primera orquesta infantil de Chile y Latinoamérica. Mantener viva su memoria significa promover la formación cultural y acercar la música a todos los niños, especialmente a quienes provienen de sectores populares”, destacó la ministra Arredondo.
La norma consolida el aporte social y educativo de Peña Hen, reconociendo su labor como educador, músico y humanista, comprometido con la inclusión y la democratización de la cultura musical.
Caled Arias, percusionista de la OSIM, compartió su experiencia: “Ser parte de la Orquesta Sinfónica Infantil Metropolitana y de FOJI ha sido una experiencia muy feliz. Aprendemos de músicos destacados y a todos los niños que sueñan con la música, los invito a seguir sus sueños: nunca es tarde para aprender”.
Con esta iniciativa, el país celebra no solo el talento de sus jóvenes músicos, sino también la visión transformadora de un maestro que convirtió la música en un vehículo de inclusión, creatividad y ciudadanía.
Sobre la Ley
El pasado 17 de octubre el Senado aprobó con 22 votos a favor, 1 en contra y 2 abstenciones el proyecto de ley que declara el 16 de octubre de cada año como el “Día de las Bandas y Orquestas Juveniles Jorge Peña Hen”. La iniciativa de la diputada Nathalie Castillo buscó reconocer el legado del maestro serenense en la formación musical de niños, niñas y jóvenes de sectores populares, así como su aporte a la educación artística de Chile y América Latina.
El respaldo a la iniciativa parlamentaria, además, implica un compromiso del Estado con la promoción de la cultura, la memoria y los derechos humanos
«Las orquestas no son un lujo cultural, sino un verdadero motor de transformación social. En cada instrumento se cultivan la autoestima, la disciplina, la identidad y el sentido de comunidad. La Región de Coquimbo ha sido un ejemplo destacado de este camino: es una región pionera en formación musical, desarrollo de audiencias y circulación de elencos infantiles y juveniles, llevando talento a escuelas, barrios y espacios culturales. Esa es la esencia de democratizar el acceso al aprendizaje artístico. El sueño que nació bajo la inspiración de Jorge Peña Hen sigue siendo un faro para nuestro país”, señaló la diputada, Nathalie Castillo.
Según lo declara el propio proyecto de ley, la moción nació de una instancia de diálogos con diversos representantes de orquestas: Luis Guerra fundador de Academia de Música Pedro Aguirre Cerda; Cristian Monreal, de la Orquesta Sinfónica Universidad de la Serena; de la Fundación Sociedad Bach La Serena, Carmen Zamora y Manuel Figueroa, cofundadores y familia directa de Peña Hen.
Sobre Jorge Peña Hen
Jorge Peña Hen fue un referente latinoamericano en la difusión del arte musical y en la implementación de métodos pedagógicos colectivos, como el método Suzuki, que promovía el aprendizaje colaborativo y la democratización del acceso a la música docta.
Con apenas 22 años, fundó en la ciudad la Sociedad Juan Sebastián Bach (1950) y más tarde la Orquesta Filarmónica (1959). En 1964 impulsó la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile, proyecto que marcó un precedente en la enseñanza musical y en el acceso cultural del país.
Tras el golpe de Estado de 1973, Peña Hen fue detenido y ejecutado el 16 de octubre por la comitiva militar conocida como la “Caravana de la Muerte”, encabezada por Sergio Arellano Stark, que asesinó a 75 prisioneros políticos en su paso por distintas ciudades de Chile. Los restos del maestro y de los otros 13 ejecutados fueron arrojados a una fosa común y hallados en 1998 en el cementerio municipal de la comuna.