En un fin de año atravesado por tensiones económicas y desafíos para el consumo, Tucumán presentó una canasta navideña y una caja panadera que estarán disponibles la próxima semana y que buscan aliviar el gasto de miles de familias tucumanas en estas fiestas. La iniciativa, que vuelve a poner en primer plano la articulación entre Estado y sector privado, ofrece ambas propuestas a un valor de $6.499, en una apuesta por sostener precios prácticamente iguales a los del año pasado.
Lanzamiento oficial
El anuncio fue encabezado por el vicegobernador Miguel Acevedo y el ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado, quienes explicaron que el trabajo conjunto entre el Ministerio de Gobierno y Justicia, la Dirección de Comercio Interior y las cámaras empresariales permitió cerrar acuerdos en un contexto inflacionario que no da tregua. Participan la Cámara de Panaderos, la Cámara de Supermercadistas y el acompañamiento de la Federación Económica de Tucumán, además de más de 30 comercios adheridos.
El esfuerzo compartido para sostener precios
Acevedo subrayó que detrás de la medida hay una decisión política del gobernador Osvaldo Jaldo y una voluntad real de las empresas de “cuidar el bolsillo de las familias”. “Sostener precios casi idénticos a los del año pasado, en un contexto tan difícil, habla del compromiso del sector privado para garantizar que todas las mesas tucumanas puedan acceder a estos productos tradicionales”, señaló.
El vicegobernador pidió a los medios colaborar en la difusión de los comercios adheridos, listado que será publicado por Información Pública, para que “cada vecino y vecina tenga la información precisa a la hora de comprar”.
El ministro Regino Amado también valoró la medida como una herramienta clave para llegar a diciembre con opciones de consumo más accesibles. Afirmó que la Provincia seguirá comunicando todas las alternativas disponibles a través de los canales oficiales.
A la presentación asistieron el presidente de la FET, Héctor Viñuales, y el secretario de Turismo de CAME, Gregorio Werchow, quienes remarcaron la importancia de generar acuerdos que sostengan el consumo local en un cierre de año particularmente desafiante.
Un trabajo que involucra a más de 30 supermercados
El subsecretario de Comercio Interior, Juan Carlos Bernard, agradeció al Gobernador y al ministro Amado por impulsar políticas que “alivien el bolsillo de las familias tucumanas”. Destacó además el respaldo de las cámaras empresariales y de los más de 30 supermercados que se suman al programa, indicando que “Este acompañamiento es fundamental para que la propuesta llegue a toda la provincia”.
Desde la Cámara de Supermercados, su presidente Guillermo Saccomani celebró volver a participar, como desde hace más de una década, en la tradicional canasta compuesta por sidra, pan dulce, budín, turrón y garrapiñada, todo por $6.499. Una cifra que, según remarcó, “significa un esfuerzo enorme en un año donde los costos operativos se incrementaron sin pausa”. Adelantó que en los próximos días se informarán los locales adheridos y que se trabajará con distintas marcas para facilitar la disponibilidad.
La mirada desde los comercios: accesibilidad y cercanía
Uno de los testimonios más representativos fue el de Vicente García, vicepresidente de la Cámara de Supermercados y dueño de Doña Maga (Alderetes). Explicó que los productos también se podrán adquirir de manera individual: “No queremos que nadie se vea obligado a llevar los cinco productos. La idea es acompañar a la gente y que cada familia pueda escoger lo que necesite”.
García insistió en que el objetivo es “sostener la cercanía con los vecinos en un momento difícil y garantizar que todos puedan disfrutar de un pan dulce, una sidra o un turrón”.
La canasta panadera: tradición y esfuerzo en un contexto adverso
Por su parte, el empresario panadero Juan Pablo Albertus presentó la canasta panadera, que buscará complementar la mesa navideña con productos elaborados localmente, como el pan dulce, pancitos chips, prepizza y pan de miga, también con un valor que rondará entre $6.500 y $6.900.
Albertus destacó que la propuesta “es fruto de un trabajo conjunto entre el Gobierno provincial y el sector panadero, en un año especialmente duro para la actividad”. Señaló que buscan “presencia en las mesas, pero también sostener la actividad y las ventas en un contexto donde los costos de energía y logística no dejan de subir”.
El Estado busca sostener la tradición
Con acuerdos que cruzan lo público y lo privado, la Provincia apuesta a sostener una tradición que tiene fuerte arraigo en diciembre: garantizar que la mesa navideña llegue completa, incluso en un año que exigió más de todos.
Las canastas, navideña y panadera, estarán disponibles desde la próxima semana, en un gesto que intenta tender un puente entre la realidad económica y el deseo intacto de celebrar en comunidad.

