Tras 26 años de negociaciones, la ansiada firma del acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur, prevista inicialmente para este sábado en Foz de Iguazú, quedó pospuesta. La decisión, anunciada por fuentes diplomáticas europeas, refleja las complejidades políticas y económicas que aún atraviesan los Veintisiete países miembros de la UE.
Francia e Italia, los países que frenaron la firma
Segón informó Canal 26, el aplazamiento responde a las reticencias de Francia e Italia, cuyos líderes advirtieron que no cuentan con las salvaguardas suficientes para proteger a sus agricultores ante un posible incremento de importaciones de los países del Mercosur. Miles de productores europeos se manifestaron en Bruselas esta semana para expresar su preocupación frente a la Política Agrícola Común y el impacto del acuerdo.
Aunque la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, estaba lista para viajar a Foz de Iguazú, los Estados miembros descartaron un voto sobre el pacto antes de enero. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, mantuvo conversaciones con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, confirmando que se encuentra “capaz de convencer a los agricultores” y que no se opone al acuerdo, aunque solicitó algunos días para resolver cuestiones internas.
Por su parte, Francia mantuvo firme su posición, insistiendo en que aún no existen garantías suficientes para avalar la firma. El consenso europeo requiere que al menos el 55 % de los países, representando el 65 % de la población, aprueben el acuerdo, un umbral que no se alcanzará antes de enero.
Nuevas fechas y salvaguardas
Fuentes diplomáticas confirmaron que el voto del Consejo Europeo y la firma del acuerdo se reprogramarían para “principios de enero”, evitando mayores tensiones con los países del Mercosur.
Para atender las preocupaciones de los Estados críticos, la Unión Europea incluyó cláusulas de salvaguardia que protegen a los productores europeos frente a un crecimiento excesivo de importaciones o variaciones de precios desfavorables. Sin embargo, quedó descartada la propuesta de cláusula espejo que obligaría a los productores del Mercosur a cumplir estándares europeos, debido a incompatibilidades legales con el texto original del acuerdo.
Un pacto que sigue generando expectativa
El acuerdo UE-Mercosur, que involucra a los principales países de Sudamérica y a las economías más fuertes de Europa, representa una oportunidad estratégica para fortalecer el comercio, la inversión y la cooperación regional. Su aplazamiento temporal refleja, más que un fracaso, la complejidad de conciliar intereses diversos, tanto dentro de Europa como en América del Sur, y subraya la importancia de salvaguardar a los sectores productivos más sensibles de cada región.