Famaillá refuerza su compromiso con una convivencia sin pirotecnia sonora. En un contexto donde las celebraciones suelen ir acompañadas de prácticas naturalizadas pero dañinas, el Municipio de Famaillá dió un paso firme en favor del cuidado colectivo. A través de un nuevo decreto, el Ejecutivo local reafirmó una política pública que pone en el centro la salud, la inclusión y el respeto por el ambiente, prohibiendo el uso de pirotecnia sonora en todo el departamento. La medida no es aislada ni coyuntural, sino parte de una línea de acción sostenida que busca transformar hábitos culturales para evitar sufrimientos evitables.
Decreto
La Ordenanza Nº 002/2020, declaró de interés municipal la lucha contra la pirotecnia. El documento exhortó al Departamento Ejecutivo Municipal a realizar campañas de prevención e información pública.
El texto indica que la normativa tiene como finalidad evitar ruidos molestos de altos decibeles que afectan especialmente a personas en situación de vulnerabilidad, como quienes padecen trastornos del espectro autista, hipertensión arterial o problemas psicológicos y/o psiquiátricos.
El documento indica que la pirotecnia sonora provoca un profundo malestar en los animales, cuya capacidad auditiva es significativamente superior a la humana, generándoles estrés, desorientación y, en muchos casos, daños físicos. También debe destacarse el impacto ambiental negativo que produce el uso de pirotecnia, debido a los residuos y sustancias químicas que la componen, los cuales contaminan el aire, el suelo y el entorno en general. Por todo lo expuesto, el Intendente de Famaillá Enrique Orellana, declaró de interés municipal la Prohibición del Uso de Pirotecnia en el ámbito del Departame dento de Famaillá, de acuerdo con los fundamentos expresados en los considerandos del presente decreto.
Celebrar sin dañar
La prohibición de la pirotecnia sonora no es una restricción caprichosa, sino una decisión basada en evidencia, empatía y responsabilidad social. El ruido extremo no es un detalle menor afecta derechos básicos como la salud, el bienestar emocional y la convivencia armónica. Optar por celebraciones sin estruendos es elegir una comunidad más inclusiva, donde nadie, ni personas ni animales, deba sufrir para que otros festejen.
Desde Revista Mandato, felicitamos al Intendente de Famaillá Enrique Orellana, y destacamos la importancia de profundizar estas políticas y, sobre todo, de acompañarlas con conciencia ciudadana. Replicar este gesto humano, es solo voluntad política de las demás intendencia tucumanas. Entendemos que el verdadero cambio cultural no solamente se decreta, se construye con información, compromiso y la convicción de que es posible celebrar de otra manera, sin causar daño. En este sentido, Famaillá marca el camino claro, el de fiestas que se celebran sin dañar.