El Senado de Chile despachó a segundo trámite en la Cámara de Diputados el proyecto que autoriza la construcción de un monumento en honor al expresidente Sebastián Piñera Echenique, fallecido en febrero de 2024. La propuesta fue respaldada por 33 votos a favor, 4 en contra y 1 abstención.
Origen de la iniciativa
La moción que dio origen al proyecto fue presentada por los senadores José García Ruminot, Luz Ebensperger, Luciano Cruz-Coke, José Miguel Insulza y Matías Walker, y contó con la adhesión de diversos legisladores, quienes destacaron la trayectoria del exmandatario.
Ubicación del monumento
Según informó el senador Luciano Cruz-Coke, presidente de la Comisión de Cultura, el monumento se ubicará en la ciudad de Santiago, específicamente en la Plaza de la Constitución, un lugar emblemático que refuerza la memoria histórica del país.
Posturas a favor y en contra
Durante la sesión, las senadoras Claudia Pascual, Fabiola Campillai y el senador Daniel Núñez manifestaron su voto en contra, señalando que no se realizó un debate más amplio y cuestionando la actuación del exmandatario en materia de derechos humanos, especialmente durante el estallido social.
En contraste, los senadores Felipe Kast, Juan Antonio Coloma y Luciano Cruz-Coke defendieron la figura de Piñera, asegurando que no tuvo responsabilidad en casos de derechos humanos y que su gestión debe ser recordada como la de un mandatario eficaz que promovió el desarrollo de un “Chile grande”.
Legado presidencial
Sebastián Piñera fue electo Presidente de la República en dos ocasiones. Su primer mandato se extendió del 11 de marzo de 2010 al 11 de marzo de 2014, y el segundo, del 11 de marzo de 2018 al 11 de marzo de 2022. Durante su gestión, se registraron hitos significativos, como la respuesta al terremoto de 2010 y al derrumbe en la Mina San José, donde 33 mineros quedaron atrapados a 700 metros de profundidad en el norte del país.
Memoria Politica
El debate en torno a este proyecto refleja las complejidades de la memoria política en Chile, donde la figura de un expresidente puede ser motivo de homenaje y, al mismo tiempo, generar cuestionamientos sobre su legado. La iniciativa, al avanzar hacia su segundo trámite, invita a la sociedad a reflexionar sobre cómo se recuerda y se honra la historia reciente del país.