Las llamas siguen activas en el Parque Nacional Los Alerces y preocupa la evolución de los focos en la cordillera en este enero que no da tregua en Chubut.
Incendios
El Diario Río Negro, informó que a pocos días de finalizar la última semana del mes, las autoridades estiman que más de 35.000 hectáreas fueron arrasadas por incendios forestales en distintos puntos de la provincia. La situación más crítica se registra en el Parque Nacional Los Alerces, donde el fuego continúa activo y presenta comportamientos extremos.
Un inicio de año marcado por el fuego
El 2026 había comenzado con una señal alentadora: el incendio de El Turbio, originado por la caída de un rayo, logró ser contenido tras afectar cerca de 3.000 hectáreas de matorral y bosque nativo. Sin embargo, poco después surgieron nuevos focos ígneos en otras zonas de la provincia.
De acuerdo con el último reporte del Sistema Provincial de Manejo del Fuego (SPMF), solo en el área de Puerto Patriada–El Hoyo se quemaron aproximadamente 22.293 hectáreas de matorral, bosque implantado y bosque nativo.
Impacto ambiental documentado
En este contexto, la ONG Greenpeace realizó sobrevuelos y registró el impacto ambiental de los incendios en Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén, aportando imágenes que evidencian la magnitud del daño sobre los ecosistemas locales.
Actualmente, el fuego se encuentra contenido en el 85% de la superficie afectada en estas zonas. El operativo continúa con la participación de más de 170 brigadistas, apoyo de medios aéreos y la colaboración de vecinos, que trabajan en la construcción de represas y en la facilitación del acceso al agua para combatir los focos remanentes.
Situación crítica en el Parque Nacional Los Alerces
Según el último parte emitido por la administración del parque, durante la tarde del domingo se intensificó la actividad de los tres frentes principales del incendio. Se registraron comportamientos extremos y propagación de focos en áreas del cerro Riscoso, las nacientes del arroyo Colehual, el lago Rivadavia y la laguna Froilán.
Las condiciones meteorológicas previstas agravan el panorama por el calor intenso y ráfagas de viento de direcciones variables, especialmente durante la tarde, configuran un escenario aún más complejo para las tareas de control.
De acuerdo con imágenes aéreas, la superficie afectada en esta área supera las 10.000 hectáreas, con la presencia de islas de vegetación sin daños dentro del perímetro incendiado.
Un balance que sigue en aumento
Sumando los distintos focos activos y contenidos, más de 35.000 hectáreas de la cordillera chubutense ya fueron alcanzadas por el fuego. Las autoridades mantienen el monitoreo permanente y refuerzan los operativos, mientras crece la preocupación por la evolución de los incendios en los próximos días. La provincia atraviesa uno de los veranos más críticos en materia ambiental, con consecuencias que aún están lejos de dimensionarse en su totalidad.