La Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado de Chile concluyó el análisis en particular de la iniciativa que busca perfeccionar la implementación del Espacio Costero Marino de los Pueblos Originarios. El proyecto avanza ahora a la Sala.
Ley Lafkenche
El Senado dio un nuevo paso en la revisión de la Ley Lafkenche (20.249). Tras meses de debate, la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura aprobó las enmiendas al proyecto que introduce modificaciones destinadas a ordenar, transparentar y agilizar la asignación del Espacio Costero Marino de los Pueblos Originarios (ECMPO). Con este trámite cumplido, será la Sala la que deberá pronunciarse.
La moción, respaldada en general por la Sala en agosto de 2025, es de autoría de los senadores Fidel Espinoza, Carlos Kuschel, Gastón Saavedra y David Sandoval, junto al exsenador Álvaro Elizalde, y busca armonizar el uso consuetudinario del borde costero con otras actividades productivas y sociales que allí se desarrollan.
Ordenar el borde costero y dar certezas
Durante el análisis en particular, la Comisión, presidida por el senador David Sandoval, puso el foco en evitar superposiciones con concesiones marítimas, áreas de pesca artesanal y otros usos ya autorizados, así como en definir criterios objetivos para la extensión de los espacios solicitados.
Los legisladores coincidieron en la necesidad de incorporar principios de buena fe, eficiencia y celeridad, con el objetivo de evitar demoras indefinidas que paralicen inversiones o actividades tradicionales en el litoral. “La asignación de estos espacios no debe afectar derechos adquiridos de terceros ni impedir otros usos legalmente permitidos”, reiteraron.
Qué cambia: los ejes del proyecto
El texto despachado por la Comisión introduce una serie de modificaciones sustantivas como la compatibilidad y los principios administrativos. Se establece que la destinación de espacios costeros a pueblos originarios no puede impedir otros usos autorizados al momento de su otorgamiento. Los procedimientos deberán regirse por criterios de eficiencia y rapidez, y se excluyen expresamente caletas y caladeros de pesca de este tipo de asignaciones.
Proporcionalidad y admisibilidad
La Subsecretaría competente podrá aplicar una metodología de cálculo que relacione la superficie solicitada con el uso consuetudinario real, considerando:
– Número de integrantes de la comunidad
– Intensidad y extensión histórica del uso (con datos de desembarque)
– Criterios técnicos y científicos.
Las solicitudes que excedan un límite razonable, sin justificación suficiente, podrán ser rechazadas.
Examen de superposiciones
Se fija un plazo máximo de dos meses para el examen de admisibilidad. Si existe superposición total con concesiones vigentes, áreas de manejo, caletas o zonas protegidas, la solicitud será denegada. Si es parcial, se podrá proponer una modificación del área.
Planes de administración desde el inicio
Una de las innovaciones centrales es que el plan de administración deberá presentarse junto con la solicitud inicial, y no un año después como ocurre hoy. Este plan deberá incluir obligatoriamente un capítulo de armonización de usos, considerando pesca artesanal, turismo, navegación y otras actividades.
Además, se prohíbe explícitamente cualquier forma de cobro o mercantilización del espacio respecto de terceros para recreación o pesca de subsistencia.
Plazos y limitaciones
El proyecto fija reglas claras para evitar bloqueos prolongados:
– La suspensión de otros trámites no podrá superar dos años consecutivos, o un año y medio desde el ingreso de la solicitud.
– Cada comunidad o persona solo podrá participar en una solicitud a la vez.
– En caso de rechazo, no se podrá volver a solicitar el mismo sector por un año.
– Participación de terceros y sanciones
Antes de aprobar un plan de administración, deberá realizarse una instancia de consulta y participación estructurada con terceros no indígenas que puedan verse afectados. Si la comunidad asignataria incumple reiteradamente la prohibición de cobros o restricciones económicas, se podrá dejar sin efecto la declaración del espacio costero.
Lo que viene
Con el trabajo de la Comisión finalizado, el proyecto queda en condiciones de ser revisado por la Sala del Senado, donde se definirá si estas modificaciones logran el equilibrio buscado entre el reconocimiento del uso consuetudinario y la convivencia con las múltiples actividades que hoy conviven en el borde costero chileno.