El Servicio Militar inicia el 2026 con una nueva fase de implementación que redefine su alcance y objetivos. Lejos de concebirse únicamente como un deber cívico vinculado a la Defensa Nacional, el programa busca consolidarse como una instancia concreta de desarrollo personal, educativo y profesional para quienes decidan incorporarse. Las modificaciones incluyen aumentos significativos en los ingresos, cambios en las modalidades de ingreso, opciones de capacitación formal y mejoras en las condiciones de vida de los conscriptos.
Claves que marcan el giro del Servicio Militar
1. Mejora salarial histórica para los conscriptos
Uno de los cambios centrales es el incremento del ingreso mensual, establecido a partir de una ley aprobada a fines de 2024. Desde 2026, las remuneraciones aumentarán un 75 %, lo que supone un avance sustantivo en el reconocimiento económico del servicio.
Los nuevos montos serán:
Soldados de primer año: $230.165 mensuales, con un máximo de $394.611 en zonas con asignación especial.
Soldados de segundo año: $242.496 mensuales, que pueden alcanzar hasta $415.707 con asignación de zona.
2. Más flexibilidad: regresa el Servicio de Verano y se amplían los ingresos
Con el objetivo de compatibilizar el Servicio Militar con las trayectorias educativas, se reintroducen modalidades más flexibles.
Servicio de Verano
Esta alternativa estará disponible para estudiantes de último año de enseñanza media o educación superior. Consiste en realizar la instrucción durante enero y febrero, por dos años consecutivos.
Estará habilitado en unidades de: Valparaíso, Los Andes, San Bernardo, San Fernando, Concepción, Temuco y Osorno.
Doble período de ingreso
Además del acuartelamiento tradicional de abril, se incorpora una segunda fecha en agosto, a la que se podrá acceder con razones debidamente fundamentadas.
3. Capacitación y estudios con proyección futura
El Servicio Militar 2026 incorpora un enfoque formativo que busca funcionar como puente hacia el mundo laboral o académico. Durante el segundo año, los conscriptos podrán optar entre dos trayectorias:
– Proyección de carrera militar
– Preparación para postular a Soldado de Tropa Profesional, Cuadro de Reserva o Escuelas Matrices, con puntaje adicional en los procesos de selección.
– Inserción laboral o continuidad educativa
Mediante convenios con Sofofa, Chile Valora y Sence, se ofrecerán:
Preparación para la PAES.
Cursos de capacitación laboral SENCE.
Certificación de competencias laborales.
Acceso a cursos en Centros de Formación Técnica Estatales.
4. Mejores condiciones de vida y acompañamiento
Las reformas también apuntan a fortalecer el bienestar cotidiano de los conscriptos, con medidas concretas en distintas áreas:
– Salud: refuerzo de los esquemas de vacunación y controles médicos periódicos.
– Conectividad: ampliación de beneficios de traslado, incluyendo un pasaje adicional anual para quienes cumplan funciones en zonas extremas.
– Apoyo institucional: fortalecimiento de la Oficina de Asistencia al Soldado Conscripto y mejores canales de comunicación con las familias.
Un cambio de enfoque
Con estas modificaciones, el Servicio Militar 2026 busca actualizar su sentido histórico, integrando defensa, formación y oportunidades reales de futuro. La apuesta oficial es clara: que el paso por el servicio no sea una pausa en la vida de los jóvenes, sino una herramienta efectiva para ampliar horizontes.