La suspensión del suministro de combustible para aviones expone el impacto del bloqueo estadounidense y abre un nuevo frente de tensión diplomática. Moscú y La Habana analizan alternativas para paliar la emergencia y garantizar el retorno de turistas.
La crisis energética que atraviesa Cuba volvió a poner en evidencia las consecuencias del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos y sus derivaciones sobre sectores estratégicos como el transporte aéreo y el turismo. Frente al riesgo de paralización de vuelos por la falta de combustible de aviación, Rusia salió públicamente a respaldar a la isla, cuestionó con dureza las políticas de Washington y anunció gestiones conjuntas para mitigar los efectos de la medida, en un escenario que combina presión geopolítica, impacto económico y preocupación humanitaria.
Advertencia desde el Kremlin por la situación “realmente crítica” en la isla
El Diario Perfil informó que el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que la situación en Cuba es “realmente crítica” y confirmó que Moscú mantiene contactos permanentes con las autoridades cubanas. “Tanto por canales diplomáticos como por otras vías, mantenemos intensos contactos con los amigos cubanos”, señaló ante la prensa, y agregó que “estas medidas sofocantes por parte de Estados Unidos realmente generan grandes dificultades para el país”.
Las declaraciones se producen en medio de la confirmación oficial de que el suministro de combustible para aviones será suspendido durante un mes, una decisión que afecta de manera directa a la operatividad de los aeropuertos internacionales cubanos.
NOTAM y suspensión del combustible aéreo por un mes
Durante el fin de semana, el Gobierno cubano advirtió a las aerolíneas internacionales que, a partir de este lunes, se interrumpiría el suministro de combustible de aviación como consecuencia del bloqueo estadounidense.
La medida fue comunicada formalmente a través de un NOTAM (aviso a los aviadores), en el que se informó que el faltante de combustible afectará a todos los aeropuertos internacionales de la isla.
Según la notificación oficial, la restricción rige desde el 10 de febrero hasta el 11 de marzo. Hasta el momento, las autoridades indicaron que los vuelos continúan operando con normalidad, aunque el escenario genera incertidumbre para las próximas semanas.
Preocupación por turistas rusos y planes de evacuación
Desde el servicio de prensa de la Unión de la Industria Turística Rusa informaron que actualmente hay alrededor de 4.000 turistas rusos en Cuba. En ese marco, confirmaron que se encuentran trabajando en alternativas para evacuarlos y evitar que queden varados en la isla ante posibles cancelaciones de vuelos.
Moscú y La Habana señalaron que están evaluando “posibles vías para solucionar estos problemas, o al menos, paliarlos”, en el contexto de la crisis aeroportuaria.
La orden de Trump y la amenaza de sanciones
El trasfondo inmediato de la situación se remonta al 29 de enero, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden presidencial en la que amenazó con aplicar aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba.
La medida se fundamenta en el argumento de que la isla, gobernada por Miguel Díaz-Canel, representa un peligro para la seguridad nacional estadounidense.
Gestiones conjuntas en medio de la tensión internacional
En este contexto, Rusia busca junto a las autoridades cubanas mecanismos para reducir el impacto de la crisis aeroportuaria, garantizar el retorno de sus ciudadanos y sostener el flujo aéreo en la isla, mientras crecen las tensiones diplomáticas por las decisiones adoptadas por Washington.