El espíritu del Rey Momo se hizo sentir este viernes en el Jardín de la República. Con el ritmo de los parches como latido y el brillo de las lentejuelas como estandarte, la ciudad de Famaillá lanzó oficialmente sus 31° Corsos Internacionales 2026. La celebración, convertida en un rito ineludible del verano tucumano, transformará la Plaza General San Martín en un torbellino de alegría y tradición popular los días 20, 21 y 22 de febrero.
Declaración de interés turístico para una fiesta identitaria
La presentación oficial tuvo lugar en la sede del Ente Tucumán Turismo y estuvo encabezada por su vicepresidenta, Inés Frías Silva; el intendente Enrique Orellana; el director de Turismo municipal David Acevedo; la legisladora Patricia Lizárraga; el jefe de Gabinete Pedro Pablo Orellana; y el secretario de Hacienda Marcelo Masmut.
Durante el encuentro, las autoridades del organismo hicieron entrega formal de la Declaración de Interés Turístico, un reconocimiento que jerarquiza este evento que año tras año moviliza a miles de familias y fortalece la identidad cultural de la provincia.
Anticipo de la fiesta
La conferencia no fue solo institucional. El salón principal del Ente se tiñó de celebración con un adelanto de lo que sucederá en el corsódromo. Una murga y bailarines ofrecieron a los presentes una muestra vibrante de la energía que desbordará en las tres jornadas.
“Famaillá tiene ese sello distintivo de saber recibir a la gente y de transformar sus plazas en escenarios de encuentro. Estos corsos no solo son un espectáculo de brillo y música, sino una verdadera oportunidad para que el turismo y la economía local sigan creciendo de la mano de nuestra cultura”, destacó Frías Silva durante el lanzamiento.
Cultura, turismo y economía popular
Una fiesta que convoca al país y al mundo
El intendente Enrique Orellana subrayó que el evento contará con la participación de agrupaciones locales, nacionales e internacionales. A ello se sumará la presencia de cientos de emprendedores y puestos gastronómicos que ofrecerán empanadas y productos regionales para acompañar el desfile de carrozas y batucadas, consolidando a los corsos como una de las celebraciones más convocantes del calendario tucumano.