Durante la primera semana de mayo, la Comisión de Constitución del Senado iniciará el análisis del oficio enviado por el Presidente José Antonio Kast, mediante el cual solicita el acuerdo de la Cámara Alta para designar a Dinko Franulic Cetinic como nuevo integrante de la Corte Suprema de Chile. La postulación busca llenar la vacante dejada por el exministro Sergio Muñoz.
Participación ciudadana: opiniones abiertas
Como es habitual en este tipo de procesos, se habilitará un mecanismo de participación ciudadana. A través de un enlace disponible en el sitio web del Senado, cualquier persona podrá enviar opiniones sobre el candidato hasta las 12:00 horas del viernes 1 de mayo, incorporando así una instancia formal de escrutinio público.
Audiencias clave en la Comisión de Constitución
El proceso continuará con una audiencia de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento. En esta instancia, el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, expondrá los fundamentos del Ejecutivo para proponer a Franulic. Posteriormente, el propio candidato presentará sus antecedentes y responderá consultas de los senadores.
Concluida esta etapa, será la Sala del Senado la encargada de pronunciarse. Para que el nombramiento se concrete, se requiere el respaldo de dos tercios de los votos favorables.
Trayectoria judicial: más de tres décadas en el sistema
Actualmente, Dinko Franulic Cetinic se desempeña como presidente de la Corte de Apelaciones de Antofagasta y acumula más de 30 años de trayectoria en el Poder Judicial.
Inició su carrera como secretario del Juzgado de Letras de Los Lagos, para luego asumir como juez en el Juzgado de Letras de San José de la Mariquina. Más tarde, se desempeñó como relator de la Corte de Apelaciones de Antofagasta, además de ejercer funciones en los juzgados de Letras de Curicó, el Primer Juzgado Civil de Antofagasta y el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de la misma ciudad.
Una decisión que trasciende nombres
El proceso de nombramiento a la Corte Suprema no solo define una trayectoria individual, sino que también pone en juego el equilibrio institucional y la confianza pública en la justicia. La evaluación de Franulic se inscribe así en un escenario donde la transparencia, la participación ciudadana y el respaldo político resultan determinantes para legitimar una de las decisiones más relevantes del sistema judicial.