Las autoridades sanitarias de la Región de Coquimbo decretaron el cierre preventivo de la bahía de Tongoy tras confirmarse la presencia de marea roja con toxina amnésica, una sustancia altamente riesgosa para la salud humana. La medida alcanza a todo el borde costero comprendido entre Punta Lengua de Vaca y la Península de Tongoy.
Prohibiciones
El cierre implica la prohibición total de extracción, recolección, transporte, comercialización y consumo de mariscos bivalvos, tanto provenientes de bancos naturales como de centros de cultivo. Entre las especies afectadas se encuentran ostiones, machas, almejas, choritos y ostras, que podrían contener concentraciones de toxinas superiores a las permitidas por la normativa sanitaria vigente.
Qué es la marea roja y por qué se produce
La marea roja es un fenómeno natural provocado por la proliferación excesiva de microalgas tóxicas en el mar. Estas algas, en determinadas condiciones ambientales, producen toxinas que se acumulan en los mariscos filtradores, sin alterar su apariencia, olor ni sabor, pero volviéndolos peligrosos para el consumo humano.
En este caso, los análisis detectaron la presencia de toxina amnésica, asociada a episodios de floraciones algales nocivas que pueden intensificarse por factores como el aumento de la temperatura del mar, cambios en las corrientes oceánicas, mayor disponibilidad de nutrientes y condiciones climáticas favorables.
Riesgos para la salud
Según informó la Seremi de Salud, los niveles detectados de toxina amnésica superan los límites permitidos y pueden generar síntomas gastrointestinales, como vómitos, diarrea y dolor abdominal, y en situaciones más graves alteraciones neurológicas, incluyendo pérdida de memoria temporal. Los niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas constituyen los grupos de mayor riesgo.
Llamado a la responsabilidad y prevención
Desde la autoridad sanitaria reiteraron el llamado a respetar estrictamente el cierre, evitar el consumo de mariscos provenientes de Tongoy y adquirir productos del mar únicamente en establecimientos autorizados, que cuenten con certificación sanitaria.
La medida se mantendrá vigente hasta que nuevos muestreos confirmen que los niveles de toxina son seguros, información que será comunicada oportunamente por los organismos oficiales.
La situación vuelve a poner en foco la importancia de los controles sanitarios y la información pública para prevenir riesgos alimentarios y proteger la salud de la población, especialmente en zonas costeras de alta actividad pesquera y turística.