La decisión alcanza a todo el territorio nacional, embajadas, fronteras y objetivos considerados sensibles, en un contexto internacional marcado por represalias militares en Medio Oriente.
Alerta
El Gobierno argentino dispuso elevar a “alto” el nivel de alerta y seguridad en todo el país y en sus representaciones diplomáticas en el exterior, tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, y la posterior respuesta militar desde Teherán. La medida busca prevenir eventuales riesgos derivados de la escalada internacional.
Alcance de la medida
La disposición comprende el refuerzo de la vigilancia en infraestructura crítica, espacios estratégicos y objetivos considerados sensibles dentro del país, además de un incremento en los controles fronterizos. También se dispusieron medidas de protección específicas para la comunidad judía y sedes diplomáticas.
El anuncio fue difundido oficialmente por la oficina del presidente Javier Milei, en el marco de un seguimiento permanente de la situación internacional.
Contexto
La decisión se inscribe en un escenario de tensión creciente en Medio Oriente, luego de bombardeos atribuidos a fuerzas estadounidenses e israelíes sobre territorio iraní y de ataques de represalia dirigidos a posiciones militares vinculadas a Washington en la región del Golfo.
En Argentina, la preocupación por eventuales derivaciones del conflicto internacional se vincula también con antecedentes como el atentado de 1994 contra la sede de la AMIA, por el cual la justicia argentina responsabilizó a funcionarios iraníes y al movimiento libanés Hezbolá.
Reacciones desde Irán
Desde Teherán, el canciller iraní, Abás Araqchi, afirmó que el líder supremo Alí Jamenei y los principales mandos del país continúan con vida tras los ataques. Asimismo, sostuvo que Irán estaría interesado en una desescalada, aunque defendió los bombardeos de represalia dirigidos contra bases militares estadounidenses en la región,informó Meganoticias.
Un escenario abierto
La elevación del nivel de seguridad refleja la preocupación de las autoridades argentinas ante un conflicto que, aunque geográficamente distante, podría tener repercusiones globales. El monitoreo continuará mientras la comunidad internacional intenta contener una escalada de consecuencias imprevisibles.