El operativo sostenido de destrucción de armas marca un hito desde el retorno a la democracia a Chile. Este jueves último, se concretó una nueva jornada de destrucción masiva de armas de fuego, en el marco de la aplicación de la Ley de Control de Armas. En total, fueron eliminadas 22.803 armas incautadas durante 2025, consolidando una cifra histórica que refuerza la política estatal de reducción del armamento ilegal en circulación. El procedimiento forma parte del trabajo permanente de la Comisión Nacional de Material de Guerra, organismo integrado por las Fuerzas Armadas, Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones (PDI).
Récord histórico
Con esta última destrucción, el Gobierno alcanza un total de 89.810 armas eliminadas durante el período del Presidente Gabriel Boric, una cifra inédita desde 1990.
El volumen destruido en estos cuatro años representa, por sí solo, el 32% del total de armas eliminadas en Chile en las últimas tres décadas, posicionándose como el período con mayor impacto cuantitativo en esta materia desde el retorno a la democracia.
Qué tipo de armas fueron destruidas
Las 22.803 armas eliminadas en esta jornada corresponden a distintos tipos de armamento incautado, entre ellos:
Pistolas
Revólveres
Escopetas
Rifles
Armas de fabricación artesanal
Todas ellas fueron retiradas definitivamente de circulación mediante un proceso de destrucción certificado.
Origen del armamento eliminado
Las armas destruidas provienen de tres fuentes principales:
Decomisos e incautaciones, realizadas en operativos policiales o correspondientes a armamento cuyo propietario es desconocido.
Entrega voluntaria, efectuada por la ciudadanía ante las 64 autoridades fiscalizadoras existentes en el país.
Armas dadas de baja por las policías y las Fuerzas Armadas.
Del desarme a la reutilización
La destrucción del armamento no se limita a su eliminación física. A través del proceso de fundición, las armas son transformadas en acero reutilizable, otorgándoles un nuevo propósito social.
Esta etapa es realizada por Aceros AZA, empresa líder en producción de acero verde en Latinoamérica, que procesa el material para convertirlo en insumos destinados a obras de utilidad pública.
Un ejemplo concreto de este enfoque es la construcción de una sala psicosocial en la escuela Tomás Vargas y Arcaya de Maipú, edificada con acero proveniente de armas destruidas en un período anterior.
La iniciativa se desarrolló con la participación conjunta de ministerios, el ámbito académico y el sector privado, reforzando una política pública que vincula seguridad, reciclaje y uso social de los recursos.