La escena es conocida, voceadores que abordan turistas, ofertas “económicas” sin respaldo, traslados sin registro ni control. Esta práctica sumó su capítulo más decisivo, debido a que el Gobierno de Chile anunció la promulgación de una nueva ley que endurece de manera drástica las sanciones contra el transporte informal, con especial foco en los aeropuertos y terminales que concentran el flujo de visitantes nacionales y extranjeros. La medida se enmarca en una estrategia más amplia de ordenamiento, seguridad y modernización del sistema de transporte, donde la movilidad deja de ser un mero servicio para convertirse en una experiencia segura y verificable.
Sanciones más altas: multas que pueden llegar a 200 UTM
La normativa actualiza el régimen de faltas y eleva significativamente las sanciones económicas para todos los actores involucrados en el transporte informal. Entre los cambios más relevantes:
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Dueños de vehículos: multas de hasta 100 UTM, escalando a 200 UTM en caso de reincidencia.
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Conductores no habilitados: multas entre 5 y 50 UTM, y entre 10 y 100 UTM para reincidentes.
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Intermediarios o “voceadores”: quienes ofrezcan servicios a viva voz en aeropuertos o terminales arriesgan multas de 5 a 50 UTM.
Como medida complementaria, la ley permite el retiro de circulación del vehículo involucrado, reforzando el carácter disuasivo de la norma.
Fin al voceo: contratación obligatoria en counters
La nueva ley redefine las reglas del juego dentro de los recintos aeroportuarios. Desde ahora:
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La contratación del servicio debe realizarse exclusivamente en los módulos oficiales (counters) instalados en el aeropuerto.
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El pago anticipado se vuelve la norma, garantizando tarifas claras, certidumbre para el pasajero y trazabilidad para el servicio.
El objetivo es eliminar el “voceo”, una práctica que durante años generó estafas, cobros abusivos y situaciones de inseguridad, especialmente para turistas que desconocen el sistema local.
Más seguridad: taxis oficiales con valor anticipado
La normativa se articula con una medida ya en marcha en el Aeropuerto de Santiago: el pago anticipado en taxis oficiales, implementado mediante el Validador Operacional de Transporte (VOT).
Gracias a esta plataforma, los pasajeros pueden:
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Conocer el valor exacto del viaje antes de subir al taxi.
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Pagar de manera previa y segura.
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Evitar cobros indebidos o manipulaciones del taxímetro.
En la actualidad, cerca de 17.000 pasajeros al mes ya utilizan este sistema, consolidándolo como un estándar de seguridad y transparencia.
Un cambio cultural en los aeropuertos
La nueva ley no solo endurece sanciones, reordena el ecosistema del transporte en aeropuertos, protege a quienes llegan al país por primera vez y crea un entorno más seguro y profesionalizado. En un escenario donde la movilidad es parte esencial de la hospitalidad, Chile apuesta por un modelo donde la confianza, la trazabilidad y la transparencia sean la regla, no la excepción.