El presidente de Chile, José Antonio Kast, estuvo en Arica con el objetivo de supervisar la implementación del denominado Plan Escudo Fronterizo, una estrategia orientada a contener la migración irregular en la frontera norte del país. La visita marca el inicio de una serie de recorridos oficiales en la zona.
Durante su estadía, el mandatario encabezará el Comité de Seguridad y evaluará en terreno el avance de una de las obras clave del plan: la construcción de una extensa zanja en el sector de Chacalluta, en el límite con Perú.
Autoridades presentes y despliegue inicial
Kast llegó acompañado por el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, y fue recibido por el Comandante en Jefe del Ejército, Pedro Varela; el General Director de Carabineros, Marcelo Araya; y el Director de la PDI, Eduardo Cerna, entre otras autoridades.
A su llegada, y junto al ministro de Defensa, Fernando Barros, se trasladó de inmediato a la base militar de seguridad fronteriza “Solo de Zaldívar”, desde donde destacó y agradeció el despliegue de las fuerzas militares en la zona.
Comité de Seguridad y coordinación interministerial
Posteriormente, el Presidente encabezó el Comité de Seguridad, instancia en la que participaron la ministra de Seguridad Pública, María Trinidad Steinert, y el ministro del Interior, Claudio Alvarado. También se sumó de manera telemática el ministro de Justicia, Fernando Rabat.
Inspección de obras en Chacalluta
Durante la tarde, Kast tiene previsto realizar una visita inspectiva a los trabajos de construcción de zanjas ejecutados por el Cuerpo Militar del Trabajo del Ejército, en conjunto con personal del Ministerio de Obras Públicas. Las obras se concentran en el sector de Chacalluta y buscan establecer barreras físicas para frenar el ingreso irregular en la frontera.
¿En qué consiste el Plan Escudo Fronterizo?
El Plan Escudo Fronterizo, impulsado por el Gobierno de Kast, se presenta como una respuesta directa a la crisis migratoria que atraviesa el país. La iniciativa contempla un conjunto de medidas orientadas a reforzar el control territorial mediante el cierre de pasos no habilitados, sanciones más severas y un despliegue militar y policial sin precedentes.
Infraestructura y tecnología de control
El plan prevé la construcción de un sistema de contención física y tecnológica de alta complejidad, que incluye muros y vallas de seguridad de hasta cinco metros de altura, equipados con sensores de movimiento y sistemas de vigilancia mediante drones, instalados en zonas cercanas a pasos oficiales y rutas clandestinas.
Zanjas de tres metros de profundidad en sectores de alto tránsito migratorio, con el objetivo de impedir el paso de vehículos y caravanas.
Cercos perimetrales electrificados, con patrullaje constante de las Fuerzas Armadas y Carabineros.
Torres de vigilancia y radares térmicos, destinados a detectar movimientos sospechosos en tiempo real.
Drones autónomos con cámaras de reconocimiento facial, sistemas infrarrojos y sensores térmicos, operativos las 24 horas del día.
Seguridad, control y debate regional
La implementación del Plan Escudo Fronterizo abre un nuevo capítulo en la política migratoria chilena, con un enfoque centrado en el control territorial y el uso intensivo de infraestructura y tecnología. La magnitud del despliegue plantea interrogantes sobre su impacto en la dinámica fronteriza, las relaciones regionales y el tratamiento de los flujos migratorios en el Cono Sur.