Chile comenzó la implementación progresiva de la denominada Ley Jacinta, una normativa que introduce cambios relevantes en seguridad vial, seguros obligatorios y protección laboral. La medida, que nace tras un caso que conmovió al país, busca fortalecer los estándares de conducción, modernizar procedimientos administrativos y ampliar derechos en distintos ámbitos vinculados al tránsito.
El primer efecto ya está en marcha y afecta directamente a quienes renuevan su permiso de circulación.
Cambio inmediato: el SOAP duplica sus montos
Desde esta semana, el Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP) incrementa significativamente sus coberturas. Los montos de indemnización se duplican respecto de los valores anteriores y ya se aplican al proceso actual de renovación.
Los nuevos topes quedan establecidos de la siguiente manera:
Muerte: de 300 a 600 UF.
Incapacidad permanente total: de 300 a 600 UF.
Incapacidad permanente parcial: de 200 a 400 UF.
Gastos médicos y rehabilitación: de 300 a 600 UF.
Este ajuste representa uno de los cambios más concretos y de aplicación inmediata de la ley, impactando directamente en la protección económica de las víctimas y sus familias ante accidentes de tránsito.
Nuevas exigencias para obtener la licencia
La normativa también introduce mayores requisitos para quienes soliciten o renueven su licencia de conducir.
Se incorporará la obligación de firmar una declaración jurada de salud, en la que el postulante deberá acreditar que no padece enfermedades inhabilitantes o restrictivas para la conducción.
Declarar falsamente será considerado infracción grave, con una sanción adicional: la cancelación de la licencia.
El Ministerio de Transportes dispone de un plazo de 12 meses para dictar un reglamento que estandarice los exámenes médicos en las direcciones de tránsito. Una vez publicado, las nuevas exigencias comenzarán a regir 90 días después.
La medida apunta a reforzar la idoneidad de quienes conducen y reducir riesgos asociados a condiciones médicas incompatibles con la seguridad vial.
Protección laboral y modernización tecnológica
La Ley Jacinta no se limita al ámbito del tránsito. También introduce modificaciones en el Código del Trabajo y en normas técnicas del transporte.
Fuero laboral por duelo
Se crea un fuero de un mes para trabajadores que sufran la pérdida de un hijo, cónyuge o conviviente civil, fortaleciendo la protección laboral en situaciones de alto impacto emocional.
Cámaras en reemplazo de espejos
Se habilita a vehículos de transporte de personas o carga a utilizar cámaras y monitores en reemplazo de los espejos laterales tradicionales, incorporando tecnología que podría mejorar la visibilidad y la seguridad operativa.
Una ley que surge del dolor y busca prevención
El ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, destacó que la norma surge tras el fallecimiento de la pequeña Jacinta González, un hecho que movilizó a su familia y a distintos sectores políticos para impulsar cambios concretos.
Ignacio González, padre de Jacinta, sostuvo que la ley actúa desde ahora como “un escudo protector” para quienes transitan por las calles, subrayando su dimensión preventiva y humana, tanto en la protección de vidas como en el acompañamiento laboral y financiero ante situaciones trágicas.
La Ley Jacinta
Combina tres ejes que hoy atraviesan el debate público en América del Sur, mayor exigencia en la conducción, actualización de coberturas frente al riesgo y ampliación de derechos laborales.
El desafío será que su implementación sea efectiva y homogénea, evitando brechas administrativas y asegurando controles reales. Más allá del impacto inmediato en el bolsillo, al renovar el SOAP ya rigen las nuevas indemnizaciones, la discusión de fondo apunta a una cultura vial más responsable y a un Estado que equilibre prevención, regulación y acompañamiento social.
Para quienes deban renovar su permiso de circulación este año, el cambio ya es una realidad. Para el sistema vial chileno, comienza una etapa de mayor exigencia y protección.