La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Energía, busca replicar un modelo ya probado en otras comunas y promete ahorros significativos para decenas de familias.
En tiempos donde el precio de la electricidad golpea con fuerza a los hogares, un proyecto de energía limpia comienza a ofrecer una alternativa concreta desde lo comunitario. En la comuna de Pudahuel, avanza la construcción de un Parque Solar Comunitario destinado a reducir de manera sustancial las cuentas de luz de vecinos y vecinas de la Villa Las Canchas, con descuentos que podrían alcanzar (e incluso anular), el gasto anual en electricidad.
La iniciativa forma parte de la política gubernamental orientada a ampliar el acceso a energías renovables y a democratizar sus beneficios. A través de un sistema de generación compartida mediante paneles solares, la energía producida se distribuye entre los hogares adheridos, disminuyendo el consumo proveniente de la red tradicional.
Un modelo que ya muestra resultados
El proyecto no parte de cero. En la comuna de Talagante ya funciona una experiencia similar en la Villa Los Lagos, una planta solar de 300 kW que abastece a 192 familias. Allí, el ahorro promedio alcanza los 200.000 pesos anuales por hogar, sumando cerca de 50 millones de pesos en beneficios colectivos y reduciendo el consumo energético del barrio en aproximadamente 0,4 GWh al año.
Ese antecedente es el que impulsa la réplica en Pudahuel, donde el nuevo parque contemplará la instalación de 138 paneles solares capaces de abastecer entre 80 y 90 viviendas. Las estimaciones oficiales indican que los resultados económicos podrían ser equivalentes a los obtenidos en Talagante.
Más que ahorro: transición energética con inclusión
Más allá del alivio inmediato en el bolsillo, el proyecto busca consolidar un modelo de transición energética que incluya a sectores históricamente marginados de las innovaciones tecnológicas. La generación comunitaria permite que barrios completos participen de los beneficios de la energía limpia sin necesidad de inversiones individuales imposibles para muchas familias.
En esa misma línea, el programa continúa expandiéndose: actualmente se construyen nuevos parques solares en Vicuña, Calle Larga, San Antonio y nuevamente en Pudahuel, mientras otros dos proyectos se encuentran en proceso de licitación. En total, ya se han diseñado 53 iniciativas similares en distintas comunas del país.
La apuesta es clara, consiste en convertir la energía en un bien compartido y no en un privilegio. Si el modelo logra consolidarse, podría marcar un precedente para América Latina, donde el desafío energético convive con profundas desigualdades sociales.
En Pudahuel, mientras tanto, el sol comienza a perfilarse no sólo como recurso natural, sino como una promesa concreta de alivio cotidiano.