El gobernador Osvaldo Jaldo se reunió este lunes con la senadora nacional Sandra Mendoza para delinear una estrategia parlamentaria enfocada, según expresaron, en la gobernabilidad provincial y la defensa de los intereses de Tucumán en el Senado.
Durante el encuentro, Mendoza informó la creación del bloque Convicción Federal, integrado junto a Carolina Moisés (Jujuy) y Guillermo Andrada (Catamarca). La conformación del nuevo espacio implica su salida del interbloque conducido por José Mayans.
Autonomía provincial o reacomodamiento político
La creación de un nuevo bloque vuelve a poner en discusión una práctica frecuente del Senado argentino, nos referimos a la fragmentación de espacios como mecanismo de negociación política. Aunque el discurso oficial habla de “voz propia para las provincias”, la proliferación de bloques también puede diluir responsabilidades, generar estructuras costosas y responder más a coyunturas partidarias que a proyectos federales sostenidos.
En un contexto de tensiones fiscales entre Nación y provincias, la decisión aparece menos como un gesto doctrinario y más como una jugada táctica para reposicionarse en la disputa por recursos, comisiones clave y visibilidad institucional.
Argumentos oficiales y agenda legislativa
Jaldo sostuvo que el nuevo bloque permitirá mayor autonomía para defender la industria, el comercio y las economías regionales, además de fortalecer vínculos con mandatarios del NOA y NEA. También mencionó la situación de los recursos nacionales destinados a salud, educación, seguridad y asistencia social.
Mendoza, por su parte, afirmó que la prioridad será la agenda de gobernabilidad provincial y que la nueva bancada facilitará una participación más activa en comisiones estratégicas, especialmente ante la definición de autoridades del Senado y equipos de trabajo del período ordinario.
La senadora adelantó además su postura sobre temas de alto impacto nacional con repercusión local, entre ellos el Régimen Penal Juvenil y la Reforma Laboral, sobre la cual ratificó su rechazo a las modificaciones propuestas.
El desafío de pasar del discurso a los resultados
La aparición de Convicción Federal plantea interrogantes sobre su verdadera capacidad de incidencia. Los bloques pequeños suelen tener visibilidad mediática, pero su eficacia depende de alianzas cambiantes y del peso político real de sus integrantes.
Para Tucumán, el desafío no será la creación de nuevas estructuras sino la obtención de resultados concretos como financiamiento para obras, defensa de economías regionales, políticas de empleo y mejoras en servicios esenciales. Sin esos logros medibles, el nuevo espacio corre el riesgo de convertirse en otro capítulo de reacomodamientos parlamentarios sin impacto directo en la vida cotidiana.
Propuestas que no se mencionaron
En este contexto será necesario establecer metas públicas verificables sobre recursos y proyectos obtenidos para la provincia.
Informar periódicamente la actuación legislativa del bloque y su impacto real.
Impulsar una agenda regional conjunta del NOA con prioridades productivas claras, más allá de alineamientos coyunturales.
Promover mecanismos de rendición de cuentas que permitan evaluar si la “voz propia” se traduce en beneficios tangibles.
La política federal argentina necesita menos gestos simbólicos y más resultados concretos. Convicción Federal tendrá ahora la oportunidad, y la obligación, de demostrar si su nombre expresa una estrategia duradera o apenas una nueva etiqueta en el tablero del Senado.
Por Liliana Romano para Revista Mandato