La Comisión de Salud del Senado de Chile aprobó una reforma constitucional que busca garantizar que las personas comprendan el sistema sanitario, las indicaciones médicas y el acceso a la información clave. El proyecto pasa ahora a la Comisión de Constitución.
Un paso institucional para que los pacientes entiendan y decidan mejor
La Comisión de Salud del Senado aprobó en general y en particular el proyecto de reforma constitucional que incorpora el derecho a la alfabetización en salud en la Carta Fundamental. Tras consensuar una redacción común, la iniciativa será revisada ahora por la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, instancia clave para su continuidad legislativa.
El objetivo central de la moción es que los pacientes puedan comprender recetas médicas, identificar dónde acudir según su necesidad, conocer especialidades, exámenes habituales y el funcionamiento del sistema de salud, entre otros aspectos esenciales para el cuidado personal y comunitario.
De “alfabetización sanitaria” a “alfabetización en salud”
Durante la sesión del martes 13, la Comisión aprobó también un cambio de denominación, el concepto original de “alfabetización sanitaria” fue reemplazado por “alfabetización en salud”, una formulación considerada más amplia y acorde al enfoque de derechos.
La aprobación contó con el respaldo de la senadora Ximena Órdenes y de los senadores Iván Flores (presidente de la comisión), Francisco Chahuán, Sergio Gahona y Juan Luis Castro.
Qué dice el texto aprobado
La redacción del artículo único establece que:
“El derecho a la protección de la salud comprende también el derecho a la alfabetización de salud, es decir, es deber del Estado garantizar el acceso a la información sanitaria relevante y promover las capacidades y los apoyos en la forma en que determine la ley”.
La norma apunta a fijar un piso constitucional mínimo para el diseño de políticas públicas orientadas a mejorar la comprensión, el acceso y el uso de la información sanitaria.
Amplio respaldo técnico y sanitario
La iniciativa, impulsada por los senadores Francisco Chahuán, Juan Castro, Rodrigo Galilea y Matías Walker, fue analizada con la participación de autoridades y especialistas del ámbito nacional e internacional. Entre ellos, el representante de la OPS-OMS, Giovanni Escalante; el ministro de Educación, Nicolás Cataldo; la presidenta del Colegio Médico, Anamaría Arriagada; la directora ejecutiva del Centro para la Prevención y el Control del Cáncer, Carolina Goic; la subdirectora del Centro de Bioética de la Universidad Católica, Paulina Ramos; y el subsecretario de Redes Asistenciales, Bernardo Martorell.
De manera unánime, los invitados valoraron la reforma como un avance estructural para reducir brechas en el acceso y comprensión de la información en salud.
Diagnóstico compartido: información hay, comprensión no siempre
Desde la OPS-OMS, Escalante advirtió que Chile presenta fuertes contrastes: altos niveles de escolaridad conviven con baja comprensión lectora, y una red de atención primaria amplia que no siempre se utiliza para fines educativos en salud.
El ministro Cataldo recordó que los contenidos vinculados a estilos de vida saludables y prevención de enfermedades ya están presentes en las bases curriculares, desde la educación básica hasta la media, aunque reconoció el desafío de profundizar su impacto.
Atención primaria, educación y lenguaje claro
El subsecretario Martorell puso el foco en las determinantes sociales y en programas existentes que podrían fortalecer la alfabetización en salud, como talleres ciudadanos, estrategias comunicacionales, el programa Vida Sana y el uso de lenguaje inclusivo.
Desde el Colegio Médico, en tanto, se reconoció una deuda formativa: “a los médicos no nos enseñaron a enseñar a los pacientes”. También se destacó el valor del conocimiento adquirido por experiencia y la necesidad de generar espacios educativos en la atención primaria, con tiempo destinado a charlas y talleres.
Lo que viene: revisión constitucional
Carolina Goic subrayó la importancia de que este derecho quede consagrado en la Constitución para luego traducirse en estándares concretos de accesibilidad y comprensión. Paulina Ramos, por su parte, anticipó que la Comisión de Constitución deberá revisar la redacción para fortalecer su coherencia jurídica.
La discusión que se abre ahora no es menor, es comprender la salud también es ejercer un derecho. Y ese principio comienza a encontrar respaldo en el texto constitucional.