Estrasburgo frena la ratificación del histórico pacto tras una votación ajustada y abre una fase de revisión legal que puede prolongarse meses o años, porque el Parlamento Europeo ha decidido este miércoles parar el proceso de aprobación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercado Común del Sur (Mercosur) y remitirlo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que evalúe si el texto respeta los tratados fundamentales de la UE. La decisión fue adoptada en una votación extremadamente ajustada: 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones. Aunque no se trata de una paralización definitiva, esta medida constituye un revés político importante para un pacto largamente buscado, que tardó más de 25 años en cerrarse y fue firmado formalmente apenas días atrás en Asunción, Paraguay, informó economia.com.py.
Una pausa que complica los tiempos
Al enviar el acuerdo al TJUE, los legisladores europeos buscan una opinión jurídica sobre la compatibilidad del pacto con el derecho comunitario, especialmente sobre su base legal y determinados mecanismos incluidos en el texto. Este tipo de análisis puede tardar entre 12 y 24 meses o más, y podría incluso obligar a modificar partes del tratado si el tribunal identifica incompatibilidades, comunicó Buenos Aires Herald.
Técnicamente, el Ejecutivo comunitario aún podría aplicar el acuerdo de manera provisional antes de su ratificación final, siempre que al menos uno de los países de Mercosur lo ratifique por su lado; sin embargo, la intervención del Parlamento Europeo complica este escenario y genera incertidumbre sobre la hoja de ruta original, según indicó Reuters.
Reacciones dentro y fuera de Europa
El frenazo ha provocado reacciones encontradas. Líderes políticos europeos, como el canciller alemán Friedrich Merz, criticaron duramente la votación, calificándola de “lamentable” e inadecuada para la coyuntura geopolítica actual, marcada por tensiones comerciales globales y presiones arancelarias de Estados Unidos, precisó Infobae.
Desde el sector agrícola europeo, especialmente ganaderos y agricultores, se celebró la decisión como una victoria parcial, tras semanas de protestas contra el acuerdo por el temor a la competencia de productos sudamericanos, dió a conocer Cadena SER.
En contraste, representantes empresariales y sectores exportadores europeos destacan los costos económicos del retraso. Según el Centro Europeo para la Política Económica Internacional (ECIPE), la demora en implementar el acuerdo ya ha significado miles de millones de euros en exportaciones no realizadas, y un aplazamiento adicional podría elevar esas pérdidas drásticamente.
Posición de los países del Mercosur
Los gobiernos de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay han reafirmado su voluntad de avanzar con la ratificación. El presidente paraguayo Santiago Peña manifestó su confianza en que el pacto finalmente entrará en vigor y que la aplicación provisional es posible incluso con la revisión judicial en curso. Argentina ya programó el tratamiento del acuerdo en sesiones extraordinarias del Congreso para febrero, comunicó El País.
Impacto geopolítico y económico
El acuerdo busca eliminar más del 90 % de los aranceles bilaterales, integrando un mercado de más de 700 millones de consumidores y representando cerca del 30 % del PIB mundial. Por eso se considera un instrumento clave para diversificar mercados y reducir la dependencia comercial de Estados Unidos y China, preciso el diario Economía, de Paraguay.
Sin embargo, también ha sido objeto de críticas por parte de políticos franceses y de otros Estados miembros preocupados por el impacto de las importaciones agrícolas y por medidas ambientales y sanitarias, señaló La Nación.
Qué sigue ahora
Con el acuerdo en manos del TJUE, el Parlamento Europeo continuará su examen mientras espera el dictamen jurídico. Solo después de ese pronunciamiento, y de posibles ajustes al texto, podrá votar definitivamente la ratificación del pacto. Mientras tanto, la Comisión Europea ha anunciado que evaluará próximos pasos con el Consejo y juntos decidirán cómo proceder ante esta situación excepcional.