En tiempos en que la juridicidad parece alejarse del ciudadano común, cuando el lenguaje técnico se interpone como umbral inaccesible entre el individuo y la protección de sus derechos, la figura del abogado Emilio Kopaitic, magister en Derecho Laboral, emerge como una mente luminosa dentro del sistema legal chileno. Formado en el rigor académico, pero templado en la experiencia concreta de los tribunales, Kopaitic ha construido una trayectoria que combina vocación pedagógica, sensibilidad social y un compromiso inusual con la democratización del conocimiento jurídico. Su tránsito desde las aulas de Viña del Mar hasta la fundación de Derechopedia, una enciclopedia jurídica gratuita que desborda altruismo intelectual, revela una convicción profunda, que el derecho, para ser verdaderamente justo, debe ser comprensible y accesible para todos. En estas páginas, Kopaitic reflexiona sobre su oficio, sobre los dilemas de la litigación contemporánea, y sobre el desafío casi moral de reconstruir un puente entre el saber técnico y la ciudadanía desprovista de herramientas.
Emilio, Usted eligió Derecho Laboral como su especialidad. ¿Qué experiencias o valores personales lo llevaron por ese camino?
Dedicarme al derecho laboral no era algo que tenía previsto inicialmente. En primer lugar, puedo decir que mi idea de ser abogado nació cuando tenía 11 años de edad, en sexto básico. Mi padre estudió derecho, pero no terminó la carrera, comenzó a trabajar antes. Lo que yo no sabía en esa época, allá por 1995, era que en Chile no había litigación oral, lo que supe después, menos mal partieron justo las reformas orales. En la Universidad Adolfo Ibáñez, en Recreo, Viña del Mar, tuve Derecho Laboral Individual y Colectivo con el profesor Sergio Gamonal, y a pesar de haber tenido clases antes de las reformas de 2008, sus clases eran las más interesantes, entretenidas y didácticas de la Facultad de Derecho, por lo que Laboral sin procedimientos orales ni tutelas lograba destacar entre las demás asignaturas. Realicé mi práctica en Familia, lo que me gustó por el hecho de litigar, y la práctica en Cobranza laboral no tenía litigación, ni entretención. Y tras un año de dedicarme a familia me pasé a Laboral, que, en mi concepto personal y sesgado, es lo más entretenido que hay. Ahora, en cuanto a valores que me llevaron a Laboral puedo decir en resumen que fue la Rerum Novarum, Dorothy Day y Peter Maurin, además de Alberto Hurtado, los que me guiaron por el buen camino, junto a la formación familiar, viendo la importancia de esta materia del Derecho.
En sus primeros años como abogado, ¿hubo algún caso o situación que marcó su forma de ejercer la profesión?
La interacción con jueces y contrapartes mayores o más experimentadas. Creo que no hay nada mejor para aprender a ejercer la litigación que ir a audiencias y que, éstas sean dirigidas por un juez/a que se tome el tiempo para ir explicando a medida que avanza la audiencia. No hay mejor forma de aprender -que- de un magistrado o un mentor/a, en audiencia o preparando los escritos. Prima así el dicho “el diablo sabe más por viejo que por diablo”. Tuve la suerte -de- que, al poco tiempo de partir, una jueza de Valparaíso fue la profesora de varios cursos sobre materias específicas laborales, fueron alrededor de cinco cursos a los que pude asistir, aprendí más en esos cursos que en asignaturas completas de diplomados o magister. Fundar Kopaitic & Asociados, fue un paso importante.
«A mi parecer la justicia laboral es esencial en nuestra sociedad, muchos problemas, penales y de familia, podrían encontrar su germen en injusticias laborales, en la cesantía, y otras carencias de las relaciones laborales. Todo ello genera la sensación de injusticia generalizada».
¿Qué visión tenía de la justicia laboral y cómo quiso reflejarla en su estudio?
Puede fundar mi oficina Kopaitic & Asociados, gracias a mi primer socio Gonzalo Gálvez, cuando construimos nuestra oficina llamada Unidad Defensa Laboral, que funcionó de 2018 a 2021, fecha en que Gonzalo por diversos temas no pudo seguir. Actualmente con Kopaitic & Asociados, estamos trabajando con Francisca Contardo Pi, y tenemos a algunos pasantes de la UAI de Viña y Santiago, y de la PUCV y la UV, que han querido hacer pasantías con nosotros. Funciona trabajar en regiones, y no hay que tener un Estudio Jurídico como los de Santiago. Mi señora, Francisca Garay, ha sido un pilar esencial también en la creación, los tiempos, el apoyo a todo lo que hago, sin ella no sé cómo habría logrado lo que he logrado. A mi parecer la justicia laboral es esencial en nuestra sociedad, muchos problemas, penales y de familia, podrían encontrar su germen en injusticias laborales, en la cesantía, y otras carencias de las relaciones laborales. Todo ello genera la sensación de injusticia generalizada. Es ahí donde están los abogados laborales, tanto por empleador como por trabajador, para intentar mantener la paz social, foco del derecho laboral. Esto es algo que específicamente hacemos con Derechopedia, en la oficina guiamos a quienes nos consultan y a nuestros representados les explicamos con el mayor detalle posible todo lo que ocurrió y va a ocurrir desde que contratan con nosotros. Sin conocimientos de sus derechos no hay realmente democracia, y sin entendimiento se genera la injusticia o la sensación de injusticia que puede no ser cierta, o que derechamente no es cierta. La profesión legal enfrenta hoy desafíos como la complejidad normativa y la sobrecarga de casos.
Desde su experiencia, ¿cuáles son los retos más grandes para un abogado en Chile?
Hay dos grandes retos para los litigantes. En primer lugar están los plazos como tales, que nos perjudican a todos, aunque a veces a unos más que a otros. Antes del Estallido Social y la Pandemia un juicio laboral podría durar 4 o 5 meses en el Juzgado desde que se presenta la demanda. Actualmente puede ser un año o un año y tres meses. La Justicia tardía no es justicia, decía Séneca. El otro problema relacionado a lo mismo, es que la dificultad inicial para los abogados laborales de trabajadores es mucho más difícil en la actualidad, debido a que el cobro de honorarios a resultado o cuota litis es transversal. Estos resultados antes se podían ver a los dos o tres meses, y ahora es por lo menos cinco meses, dependiendo la jurisdicción, esto se debe a que un laboralista puede cobrar sus honorarios en los avenimientos, conciliaciones y sentencias. Así, si un abogado parte de cero, como lo hice yo, invirtiendo solamente lo ganado en la oficina, tiene que esperar meses para recuperar lo que haya invertido o poder juntar dinero y crecer. La complejidad normativa termina impactando al litigante como muchos siempre lo supimos, que, para poder realmente dedicarse a esta área, como a muchas otras, se requiere dedicación exclusiva. Respecto a la sobrecarga de casos, podríamos entender que dentro de un estudio siempre es bueno tener muchos casos, pero lo importante es saber decir que no. Ante la sobrecarga en la oficina, lo más importante es tener un o una socia o más, afines, o contratar a colegas. Esto es mucho más difícil de lo que puede sonar. Asociarse es como casarse, y contratar colegas es como tratar con primos, hay una raíz común, pero pueden existir muchísimas diferencias. Bajo ese aspecto yo he tenido buena y mala suerte, y mala y buena suerte.
«Mientras la IA siga alucinando, cometiendo errores, inventando, sacando de contexto, manteniendo sesgos cognitivos con la persona que interactúa, los abogados estamos a salvo, pero eso se va a acortar rápido».
En un mundo donde la información legal a menudo parece inaccesible, ¿cómo ve la brecha entre quienes pueden defender sus derechos y quienes no tienen herramientas para hacerlo?
Esto está ligado completamente al tema del acceso a la información y con la irrupción de la Inteligencia Artificial, esta pregunta cambia bastante. Cuando comencé Derechopedia no habían ni influencers del derecho ni sitios realmente buenos, salvo el de la Dirección del Trabajo y uno, de unos abogados del Maule. Uno podría decir que la brecha se soluciona entregando la información de forma libre a todos, pero eso sería solo parte de la verdad. La información debe ser aterrizada para el lego, para quienes no saben derecho. ¿La brecha se va a cerrar con la inteligencia artificial? Es lo más probable, todavía falta por el tema de las alucinaciones, pero falta poco tiempo. Los abogados van a tener que adaptarse a esto, a pesar de que algunos intentan simplificar y poner al abogado por sobre la IA. va a ser muchísimo más complejo. Una IA que tenga todos los fallos del Poder Judicial, más todos los dictámenes de las distintas instituciones, más los artículos científicos y los libros; si logra condensar la información, el acceso de las personas al derecho va a ser instantáneo. Así, mientras la IA siga alucinando, cometiendo errores, inventando, sacando de contexto, manteniendo sesgos cognitivos con la persona que interactúa, los abogados estamos a salvo, pero eso se va a acortar rápido. Entonces, pase o no pase esto, el poder realizar preguntas a las diferentes plataformas de IA, que los buscadores ya han empezado a complementar en sus funciones, las personas van a poder ir a los abogados con un grado de conocimiento no visto hasta ahora, probablemente también con sus alucinaciones y llenos de sesgos cognitivos, pero con un mayor conocimiento de sus derechos. Esto podrá complicar nuestro trabajo o simplificarlo, logrando puntos de encuentro más rápido y sabiendo abordar el problema y su solución más rápido. La brecha se acorta, y ahora encontrar, por ejemplo, Calculadoras de Finiquito, como la que está en nuestro sitio, que hizo Francisca Contardo Pi, va a lograr una mayor igualdad en general entre trabajadores y empleadores. Es decir, una calculadora de finiquito hace cinco años era impensable, había que hablar con un contador o un abogado, y ahora ya pasamos a que se les solicita a ellos que la revisen, en teoría no que partan de cero.
¿Qué habilidades o competencias considera esenciales para un abogado que quiere marcar la diferencia en el derecho laboral actual?
Como en todo, la capacidad de estudio constante; es esencial ir al día con los fallos en los tribunales. Elegir bien la especialización. Uno debe especializarse. Ser ordenado con sus presupuestos, el dinero. Elegir bien, en su momento, a su pareja. Elegir igual de bien a su socio/a o trabajadores. Organizarse sabiendo que uno es una marca, una reputación y una empresa. Pero, como en todas las cosas de la vida, tener claridad de por qué hace lo que hace; por qué se dedica al derecho del trabajo. Como decía Viktor Frankl, de la mano de Nietzsche, “Quien tiene un porqué puede superar cualquier cómo”. Si entiendes y haces tuya esta frase, y la respuesta es una de carácter trascendente, entonces la meta está trazada y el camino se hará al andar hacia ella. Como decía el Padre Hurtado, somos un disparo a la eternidad y esto también se aplica a hacer lo mejor que podamos en nuestro trabajo para llegar ahí. Luego de todo eso se debe trabajar bien, ser detallista, ser justo y crear poco a poco una reputación. Saber qué causas representar y qué acciones presentar; saber qué -se va a decir- en cada escrito, en cada audiencia, en cada interacción con colegas o jueces -así- se va construyendo la reputación. Un abogado es, ante todo y por sobre casi todo, su reputación.
¿Qué factores detonaron la creación de Derechopedia.cl como proyecto de conocimiento jurídico abierto?
Derechopedia fue una idea que nació en el 2006 y se concretó el 1 de mayo de 2019, lanzando el sitio derechopedia.cl. Cuando lanzaron Wikipedia, el proyecto me pareció revolucionario, las ideas de Jimmy Wales, el democratizar el conocimiento con el fin de que entre todos se construyera una enciclopedia gratuita, completa, detallista y neutral me cautivó completamente (esta es la parte que suele complicarse). Puede que no se entienda la referencia, pero el pensar que ya no se tenía que poder tener la capacidad económica para tener la Encarta u otras, y que todo estuviera gratuito me pareció fenomenal. Trabajé creando y redactando artículos en Wikipedia varios años, creando alrededor de 500 artículos. Luego de ver la película JFK Caso Abierto de Oliver Stone me obsesioné con Kennedy, y comencé a traducir y crear artículos relacionados con él. Había pocos artículos “Destacados” en Wikipedia, esos artículos que tienen una estrella para identificarlos y -al llegar- a tenerla, tras una votación de la comunidad, bajé las revoluciones considerablemente, sentí que mi trabajo -redactar y transcribir artículos de forma gratuita- en Wikipedia, había cerrado su círculo. Esto fue durante la Universidad. Luego como abogado, comenzando a ejercer la profesión, me vi en la necesidad de estudiar laboral, especialmente la reforma y toda la jurisprudencia lo más rápido posible. Siempre he pensado que la forma más veloz de aprender es enseñando. Ahí nació la idea de compartir contenido por Facebook, y así creé la página “Derecho Laboral Chileno”, supuse que era un nombre fácil de encontrar. Durante el primer año lo hice de forma anónima, luego me atreví, por insistencia varias personas, a identificarme y creé emiliokopaitic.cl. Este formato, tipo blog, me permitió ordenar la información en categorías, con enlaces, etc, cosa que no podía realizar en Facebook. Posteriormente mi primo Iván me contactó con Rafael Mellado, ambos profesores de la PUCV, y Rafael construyó derechopedia.cl. A esta Wiki pude traspasar toda la información que tenía en mis otros sitios, letra por letra, y ordenarla como una enciclopedia chilena de derecho, principalmente laboral, gratuita. Un sitio como este simplemente no existía, y no he visto nada similar en otras materias, salvo sitios pagados. También en esa época el Buscador de Jurisprudencia del Poder Judicial era… regular, complicado, lo que me motivó a subir fallos completos. En esa época el Buscar tenía fallos de Juzgados y de la Corte Suprema, pero no de Cortes de Apelaciones, y para Laboral es esencial tener acceso a fallos de las Cortes, así el indexar los fallos me permitía, dentro de la pequeñez de derechopedia a nivel nacional, el emparejar algo la cancha respecto a los sitios pagados.
¿Cómo logra que temas complejos, como leyes laborales o de seguridad social, sean entendibles para cualquier persona sin formación legal?
Creo que la forma de lograr esto es conversando con las personas, familiares, amigos, pero especialmente con potenciales representados. En la captación está el explicarles a las personas desde todos los ángulos posibles las potenciales formas de ayudarlos. Esta es la forma como uno va puliendo la forma de explicar, normalmente me gusta explicar con ejemplos, así cada situación llevarla a ejemplos claros, metáforas que sean entendibles por todos, sin importante la posición socioeconómica de la persona, siempre son buenos los lugares comunes para explicar
¿Puede compartir algún ejemplo de cómo Derechopedia ha ayudado a un trabajador o a una pyme a entender y defender sus derechos?
Derechopedia tiene una orientación bastante particular en tanto en cuanto inicialmente estaba orientada a personas como yo, es decir, abogados que tenían interés por aprender y estar al día con los fallos. Es decir, estaba orientada a colegas, estudiantes, personas de recursos humanos en general. Con el tiempo he ido intentando cambiar el enfoque para que sea más comprensiva, dividiendo y subdividiendo los artículos para dejar secciones con lenguaje claro, y secciones para abogados o interiorizados con el tema.
Democratizar el conocimiento legal no es tarea fácil. ¿Cuáles han sido los obstáculos más grandes en este proyecto y cómo los ha superado?
Los obstáculos han sido en primer lugar el manejo del tiempo. En cuanto a que el 80%, por lo menos, de la información en el sitio, ha sido incorporada por mí. Cuando estudié los diferentes Diplomados y el Magíster en Derecho Laboral, me era más fácil crear los artículos ya que iba de la mano con lo que estaba estudiando, y también los primeros años ejerciendo trabajaba de 8 a 20 h, de lunes a lunes. Luego fui bajando el ritmo, me casé y ahora tengo dos hijos, por lo que el tiempo dedicado a la plataforma ha disminuido. El otro obstáculo ha sido el editar el sitio, yo no sé hacerlo, no sé cómo editar la MediaWiki, por lo que he contratado personas que me han ayudado, pero cuesta encontrar técnicos que sepan editar esta plataforma. Hasta ahora el financiamiento del hosting y todo lo relaciona ha sido pagado por mí, por lo que es tiempo y dinero, además de lo complicado que es el formato del sitio, lo que finalmente termina complicando el avanzar más rápido.
Mirando al futuro, ¿tiene planes para expandir la plataforma o incorporar nuevas herramientas que acerquen aún más el derecho a la gente común?
Mi plan inicial era continuar como iba, pero desde el 2024, que Francisca Contardo Pi trabaja en la oficina, y llegó con todo el tema de la Inteligencia Artificial, me ha ayudado a avanzar más rápido. Volver a redactar o escribir nuevos artículos no tan cargados textualmente en la jurisprudencia, sino que sean más amigables para el lector. Por lo que con ella y la IA espero simplificar y avanzar.
«Cada abogado que logra encontrar utilidad en Derechopedia, lo utiliza para ayudar a sus representados, sean trabajadores, sindicatos o empresas; por tanto cuando mi sitio ayuda a un abogado, en realidad ayuda a las personas que asesoró ese abogado. Algo así como una cadena
de ayuda».
Mirando su trayectoria, ¿cuál considera que ha sido su mayor aporte al derecho laboral y a la educación jurídica en Chile?
No sabría o no me atrevería a señalar algún aporte en concreto, lo que si puedo decir es que desde que comencé compartiendo lo que iba aprendiendo, ordenando, sistematizando, de forma gratuita y ocupando las mejores plataformas que tenía a mi disposición en su momento -y que podía pagar por mi cuenta-, hasta crear derechopedia, se ha producido una sinergia con colegas, contrapartes, funcionarios, incluso jueces, quienes me han dicho que conocen el sitio, o lo utilizan; que les ha ayudado de una u otra forma mostrado cercanía, incluso han agradecido mis aportes. Me han indicado que es sumamente extraño lo que hago, porque en el rubro no se estila, que con lo que he hecho, he logrado generar una comunidad. Algunos me han dicho que, para otros proyectos, se han inspirado en lo que he hecho, y muchos me han señalado que han logrado mejores demandas o contestaciones. obteniendo información de mi sitio. La gracia de todo esto, o como lo veo yo, es que cada abogado que logra encontrar utilidad en Derechopedia, lo utiliza para ayudar a sus representados, sean trabajadores, sindicatos o empresas; por tanto cuando mi sitio ayuda a un abogado, en realidad ayuda a las personas que asesoró ese abogado. Algo así como una cadena de ayuda.
«Cuando se hablaba de un Tercer Juzgado de Letras del Trabajoproyecto de ley presentado en octubre de 2025 por el gobierno de Chile y la Corte Suprema), yo propuse, a través de mi modesta plataforma, que se hiciera un Primer Juzgado de Letras Telemático del Trabajo, en el cual se incluyeran 20 o 30 jueces, que solamente funcionaran telemáticamente y que pudieran ser designados semanal o mensualmente a cualquier juzgado del país, pudiendo realizar todas las audiencias de forma telemática, y nivelando los aumentos en cada jurisdicción. Esa sería una forma de descongestionar los tribunales».
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta hoy el sistema laboral chileno?
La respuesta puede parecer de perogrullo, pero lo que falta entre los abogados es hacer comunidad, y con esto me refiero a crear un gremio de nivel nacional que se preocupe exclusivamente de temas laborales y principalmente de temas de litigación laboral. Intentar buscar soluciones para los litigantes como para los tribunales. Desde la práctica, crear proyectos de ley que ayuden al país. El sistema en general es extraordinario, como la OJV (Oficina Judicial Virtual), que muchos critican por sus caídas, pero lo que permite hacer es impresionante, evidente hay un punto de quiebre entre antes de la OJV y después de la OJV, ¿es perfectible? Obviamente. Sin duda se necesitan más jueces y juezas, pero también funcionarios, y se necesita tener un mejor sistema, que incluya inteligencia artificial, para la programación de causas, la toma de audiencias, bajar la carga de los jueces, simplificar procesos, mejorar escritos, tanto de abogados como las resoluciones, etc. Cuando se hablaba de un Tercer Juzgado de Letras del Trabajo, yo propuse, a través de mi modesta plataforma, que se hiciera un Primer Juzgado de Letras Telemático del Trabajo, en el cual se incluyeran 20 o 30 jueces, que solamente funcionaran telemáticamente y que pudieran ser designados semanal o mensualmente a cualquier juzgado del país, pudiendo realizar todas las audiencias de forma telemática, y nivelando los aumentos en cada jurisdicción. Esa sería una forma de descongestionar los tribunales. Sin contar con temas de fondo, especialmente en materia de recursos de nulidad y de unificación laboral, el desafío principal es acortar los tiempos o, mejor dicho, que se cumplan los tiempos establecidos en el mismo Código. Por otra parte, los Juzgados de Cobranza Laboral, mi posición es que estos, son El Purgatorio. El trabajador obtuvo un resultado favorable en tribunales, en laboral no le pagaron, es decir, llegó al cielo, ganó, pero ahora pasa a un lugar intermedio del cual podría salir, pero no sabemos cuándo. Tal como el Purgatorio. Ahora, el principal problema de los Juzgados de Cobranza o que tramitan cobranza laboral no es propiamente de ellos, es del Estado y es presupuestario. ¿Por qué en Laboral los Receptores son gratis, pero en Cobranza hay que pagarlos? ¿Hasta cuándo hay que notificar a los bancos por receptor judicial cuando los jueces pueden hacerlo por correo electrónico? ¿Cuán complicado es hacer estas reformas? El tiempo que se pierde y el dinero que se gasta en receptores es ridículo.
«La mayor parte de la vida se pasa trabajando, y es importante hacer lo que gusta, idealmente apasiona, en un lugar grato, con buenas personas, donde se aprenda constantemente con refuerzo positivo».
Para los jóvenes que sueñan con estudiar Derecho, ¿qué consejos les daría sobre cómo enfrentar los desafíos de la profesión y mantener un compromiso con la justicia?
Creo que el principal consejo, además de estudiar y estudiar y estudiar, es encontrar el área que gusta o acomoda, ya sea civil, laboral, penal, etc., y probar si les gusta o no litigar. Explorar si quiere ser abogado apatronado o independiente. Finalmente, encontrar el lugar o las personas que lo potencien, que lo guíen en su desarrollo profesional, un líder o un mentor. Encontrar un lugar en donde realmente quieran estar, pasar ocho horas al día aunque sea a distancia. La mayor parte de la vida se pasa trabajando, y es importante hacer lo que gusta, idealmente apasiona, en un lugar grato, con buenas personas, donde se aprenda constantemente con refuerzo positivo. Para mantener el compromiso con la justicia el punto está en tener claridad en por qué se hace lo que se hace, cual es el motor detrás del trabajo, si hay una motivación adicional en lo que se desempeña, si se va a realizar de forma honesta y una vez determinado y comprendido todo esto, se obtiene el compromiso con la justicia.
Finalmente, ¿cuál es su mandato de vida o filosofía personal que guía su trabajo diario, tanto en el estudio como en la difusión del conocimiento legal?
En mi caso es bastante sencillo, y esto se basa en los autores que he leído, especialmente Dorothy Day, GK Chesterton, Simone Weil, y la Doctrina Social de la Iglesia. Es dar sin esperar nada a cambio, porque podemos trabajar y con ello ayudar a otros. No veo algo mejor que encontrar una profesión que me apasiona, que va acorde con mi visión social, que está en constante contacto con las personas, que me permite vivir, ganar dinero y ayudar.
La Justicia como tarea compartida
La conversación con Emilio Kopaitic revela que su proyecto profesional desborda, con absoluta claridad, los límites tradicionales de un estudio jurídico. Para él, la justicia no es únicamente un asunto de tribunales, plazos y sentencias, es un entramado vivo que se sostiene, o se fractura, en cada relación laboral, en cada trabajador que entiende o desconoce sus derechos, en cada institución que responde o deja de hacerlo. Kopaitic insiste en una idea que atraviesa toda su trayectoria: sin comprensión no hay justicia, y sin acceso al conocimiento no hay ciudadanía plena.
En ese horizonte aparece Derechopedia, no solo como una enciclopedia jurídica gratuita, sino como un gesto político y ético. Es un intento concreto por democratizar el saber legal, por romper la brecha entre quienes pueden defenderse y quienes enfrentan el sistema a ciegas. Cada artículo, cada fallo indexado, cada definición traducida a un lenguaje comprensible es parte de ese puente que busca reconstruir entre el derecho técnico y las personas reales. En su lógica, ayudar a un abogado es ayudar a un trabajador, a una pyme, a un sindicato, es activar una cadena de justicia que se expande silenciosamente.
Kopaitic no oculta las falencias de la institucionalidad laboral chilena, pero tampoco renuncia a la posibilidad de transformarla. Su mirada combina lucidez crítica con una fe radical en la función social del derecho. Desde la urgencia de acortar los tiempos judiciales hasta la idea de un Juzgado Telemático del Trabajo, su voz propone soluciones donde otros solo ven obstáculos.
Al final, lo que emerge es un mandato profundo, ejercer el derecho como servicio, cultivar la reputación como un acto de coherencia ética y poner el conocimiento al alcance de todos como una forma de justicia cotidiana. En tiempos donde la desinformación y la tecnocracia parecen distanciar al ciudadano de la ley, el trabajo de Emilio Kopaitic recuerda algo esencial, la justicia empieza por comprender, y comprender es un derecho en sí mismo.
Descarga aquí la Entrevista a Emilio Kopaitic, experto en Derecho Laboral