El alcalde Orlando Vargas afirmó que el presidente de la Sociedad Anónima San Marcos de Arica, David Ramos, le debe una disculpa al municipio tras criticar públicamente el cobro de una deuda que el club mantiene desde hace más de una década por el uso de la cancha uno del Estadio Carlos Dittborn.
Pago
El conflicto se reactivó luego de que Ramos acusara al jefe comunal de “darle una puñalada” al club, en referencia a la exigencia de pago por el arriendo del recinto deportivo. Sin embargo, desde el municipio fueron categóricos: la deuda, originada en 2014, no solo continúa impaga, sino que durante todo 2025 el club no abonó suma alguna.
“Durante el año 2025 el club no pagó ni un peso. Y nunca se le negó el uso de la cancha. ¿De qué puñalada está hablando el señor Ramos? Creo que se equivocó y nos debe una gran disculpa”, sostuvo Vargas.
Cobro obligado por ley
Desde la alcaldía recordaron que la deuda fue judicializada en febrero de 2015, bajo la administración del entonces alcalde Salvador Urrutia. Vargas asumió el cargo con un pasivo que ya llevaba nueve años de arrastre y subrayó que no estaba dentro de sus atribuciones frenar un proceso de cobro regulado por ordenanzas municipales.
En ese marco, el municipio remarcó que cualquier omisión podría derivar en observaciones y sanciones por parte de la Contraloría Regional, organismo que fiscaliza el cumplimiento de las normas administrativas.
Propuestas rechazadas por Contraloría
El alcalde también detalló que se intentaron alternativas para reducir la deuda, como un sistema de compensación mediante la entrega de entradas para escolares y adultos mayores. No obstante, la iniciativa fue descartada por la Contraloría.
“Propusimos que el club entregara entradas como forma de ir rebajando la deuda, pero fue imposible porque la Contraloría no lo acepta”, explicó el jefe comunal.
Rebaja histórica que no fue aprovechada
En un gesto de apoyo al club, el Concejo Municipal de Arica aprobó el 19 de octubre de 2016 una rebaja del 50 % en la ordenanza que regula el uso de la cancha uno, reduciendo el cobro de 80 mil a 40 mil pesos por partido. A pesar de esta medida, San Marcos de Arica nunca regularizó su situación financiera con el municipio.
Un respaldo previo que hoy se omite
Desde el entorno municipal también recordaron que, antes de asumir como alcalde, Orlando Vargas colaboró de manera gratuita con múltiples actividades del club, aportando equipos de sonido para eventos en el estadio Carlos Dittborn. Además, cuando San Marcos se transformó en Sociedad Anónima Deportiva Profesional, Vargas fue uno de los pocos ariqueños que adquirió acciones, manifestando públicamente su apoyo a la institución.
Para el municipio, estos antecedentes refuerzan una postura clara de que el reclamo del club carece de autocrítica y desconoce tanto los gestos previos como las obligaciones legales que rigen a la administración pública. En ese contexto, la exigencia de una disculpa no es solo política, sino institucional.