Chile ha avanzado significativamente con la implementación de su Sistema de Alerta de Emergencias (SAE), concebido para notificar de manera inmediata a la población sobre situaciones de riesgo como tsunamis, sismos, erupciones volcánicas y, más recientemente, incendios forestales que amenazan zonas habitadas. El objetivo claro es salvar vidas y guiar decisiones críticas de evacuación. Sin embargo, la eficacia del sistema en la práctica sigue siendo objeto de debate.
Durante los incendios que afectan actualmente a las regiones de Ñuble y Biobío, se han reportado casos de mensajes que llegaron cuando el fuego ya estaba muy cerca, o con información poco precisa, generando confusión y demoras en la evacuación. Esto evidencia que, si bien el SAE es técnicamente sólido, su impacto real depende de la rapidez de activación por parte de las instituciones, la claridad del mensaje y la capacidad de la población para actuar ante la alerta.
Lo que funciona y lo que no
✔ Cobertura y obligatoriedad: El SAE llega a gran parte de la población y respalda órdenes de evacuación oficiales.
✔ Capacidad técnica de envío: Su diseño permite difundir mensajes incluso cuando las redes convencionales están saturadas.
❌ Llegada tardía o confusa: Vecinos han denunciado mensajes que no correspondían a la situación real, dificultando la evacuación.
❌ Dependencia humana: El sistema requiere que instituciones como Conaf detecten y reporten la amenaza, lo que introduce retrasos.
❌ Cobertura limitada: En zonas rurales o de menor penetración tecnológica, el SAE aún no alcanza a toda la población.
Lecciones internacionales
Analizando experiencias de otros países, surgen aprendizajes que podrían fortalecer el SAE chileno:
Japón (J‑Alert): Mensajes inmediatos a través de múltiples canales (altavoces públicos, radio, TV y celulares) permiten que la población reciba información crítica en segundos. La velocidad y diversificación de canales son esenciales para alertar a todos.
Estados Unidos: Sistemas de alerta combinan mensajes móviles con sirenas y radios locales, asegurando redundancia y cobertura incluso cuando las redes fallan.
Australia: El uso de un tono de alerta estandarizado antes de los mensajes críticos facilita que las personas reconozcan la emergencia y respondan de manera inmediata.
Europa y la ONU (EW4All): Los sistemas más efectivos integran detección temprana, difusión clara, educación ciudadana y capacidades de respuesta local, logrando reducir mortalidad hasta ocho veces en emergencias.
Estos ejemplos muestran que un sistema de alerta no puede funcionar aisladamente, requiere ser parte de una estrategia integral que combine tecnología, acción institucional y conciencia ciudadana.
Desafíos
El SAE tiene el potencial de salvar vidas, pero enfrenta desafíos que limitan su efectividad. La dependencia de intervención humana para activar alertas, la cobertura parcial y la recepción tardía de mensajes son obstáculos concretos. Además, la percepción de retrasos o información confusa erosiona la confianza en el sistema justo cuando más se necesita.
Para mejorar, Chile debería avanzar en:
– Automatización y rapidez en la activación de alertas para incendios forestales.
– Multiplicidad y redundancia de canales de comunicación para garantizar cobertura incluso en redes saturadas.
– Formatos claros y estandarizados que faciliten la reacción inmediata.
– Educación ciudadana constante sobre cómo interpretar y actuar ante alertas.
– Integración con capacidades locales de respuesta, asegurando que la alerta se traduzca en acción efectiva.
Sincronía entre alerta
El SAE es una herramienta valiosa, pero su eficacia no depende únicamente de la tecnología; su verdadero poder reside en la sincronía entre alerta, acción institucional y respuesta comunitaria. En un país cada vez más expuesto a incendios y fenómenos climáticos extremos, perfeccionar este sistema no es opcional: es una inversión en vidas humanas. Solo con mejoras en rapidez, claridad, cobertura y educación ciudadana, el SAE podrá cumplir su promesa de ser una guía confiable ante la emergencia.
Por Revista Mandato