Tras siete años de silencio, el espectáculo de Año Nuevo en la Torre Entel vuelve a instalarse en la cartografía simbólica de Santiago. Para el alcalde Mario Desbordes, el regreso no es solo un gesto nostálgico: es parte de un proyecto mayor de recuperación de los espacios públicos, de devolver las calles y plazas a las familias y de reencender la vida cultural del centro. Desde su perspectiva, el show cumple “estándares propios de las capitales europeas”, una vara que coloca al evento en clave de competitividad internacional.
Fuegos artificiales del 31 de diciembre
La iniciativa, que había sido interrumpida desde 2019, fue reactivada luego de que Entel propusiera retomar los fuegos artificiales del 31 de diciembre. “Analizamos la propuesta y nos parece una muy buena idea”, afirmó el alcalde. La celebración m, que desde 1992 congregó a cientos de miles de personas en el corazón de la ciudad, se recupera así como un ritual social que beneficia a residentes, visitantes y trabajadores del centro.
Punto de encuentro
Desde Entel, la gerenta de Comunicaciones Corporativas, Patricia Muñoz, subraya el valor emocional del retorno. La Torre, sostiene, ha sido un punto de encuentro para despedir el año durante décadas; un símbolo urbano capaz de reunir a miles de familias y de reinstalar una tradición solicitada por la ciudadanía.
Pero el evento se inscribe en un marco más amplio. Desbordes lo vincula con una estrategia integral de revitalización, la llegada de Lollapalooza al centro, la recuperación del paisaje navideño, el concurso de vitrinas y la reinstalación del árbol monumental y el pesebre, todos hitos destinados a que Santiago vuelva a operar como eje cultural del país.
Pirotecnia de bajo impacto sonoro
El espectáculo del 2026 será producido por la empresa francesa responsable del show de los Juegos Olímpicos de París 2024. Combinará pirotecnia de bajo impacto sonoro con mil drones, música e iluminación de última generación. El alcalde enfatiza que la tecnología utilizada minimiza molestias auditivas y reduce casi por completo los residuos: “Las partículas se consumen en un 99% en el aire, el residuo post es prácticamente cero”.
Entre tradición y modernidad, entre memoria urbana y política pública, el retorno del show de la Torre Entel funciona como un gesto, recuperar la fiesta como un derecho ciudadano y reactivar la centralidad cultural de Santiago como espacio compartido.