El Museo Provincial de Bellas Artes Timoteo Navarro abrió sus puertas a una de esas experiencias que buscan algo más que exhibir arte, quiere activar memoria. En articulación con el Ente Cultural de Tucumán, el Ingenio de las Artes, espacio creativo que renació donde antes funcionaba el Ingenio Lastenia, y el acompañamiento de la Facultad de Artes de la UNT, quedó presentada Dumit Monumental, una muestra que invita a recorrer la obra, el pulso vital y la vigencia de Ernesto Dumit, uno de los nombres que marcaron con fuerza la identidad visual tucumana.
Con entrada libre y gratuita, la exposición comenzará a exhibirse desde este viernes 28 de noviembre, a las 20 horas, y podrá visitarse hasta el 11 de diciembre, de 18 a 21 horas. Un tiempo breve para sumergirse en una obra que sigue resonando medio siglo después.
Un recorrido que celebra al maestro
Para Juan Bracamonte, director de Artes Visuales del Ente Cultural, la articulación institucional detrás de la muestra es, en sí misma, una declaración de apuesta por la cultura local. El Museo Timoteo Navarro acompañará con la exhibición de “Encrucijada”, una pieza clave dentro del patrimonio provincial.
“Encrucijada pertenece a la colección del Museo. Ingresó a través del vigésimo tercer Salón Tucumán para el ámbito nacional y en 1981 obtuvo el Gran Premio. Fue la primera vez que un artista tucumano se alzaba con un reconocimiento nacional de este tipo. Mostrarla hoy es una forma de celebrar y enaltecer el legado de Dumit”, señaló.
Desde la Facultad de Artes, la decana Silvia Agüero subrayó la dimensión histórica y visual del artista:
“Esta retrospectiva y la decisión de nombrar una sala con su nombre son actos de justicia. En los 60, 70 y 80, Dumit creó un lenguaje profundamente personal, dramático, capaz de narrar, desde la pintura, las tensiones de un país en transformación”.
El Ingenio que guarda historias
Beatriz Tula, presidenta de la Fundación Ingenio de las Artes, recordó los inicios silenciosos del proyecto y la presencia de Dumit en esos primeros pasos:
“Desde 2004 venimos construyendo este espacio. En 2005 realizamos la primera muestra y fue Dumit quien confió en nosotros. Nombrar nuestra primera sala con su nombre es honrar al maestro. Fue una figura decisiva para la cultura tucumana, humilde, talentoso, trascendente”.
Un legado que la familia mantiene vivo
El cierre estuvo a cargo de Pablo Dumit, hijo del artista, quien recordó el largo trabajo detrás de Casa Dumit, un proyecto que su familia impulsa desde hace más de 15 años.
“La Casa Museo permite que su obra, su espacio y su legado intangible sigan vivos. Cada instancia como esta refuerza la cadena que intenta que un patrimonio perdure. Es nuestro homenaje”.
Sobre la propuesta curatorial adelantó:
“El público se encontrará con obras monumentales y con la serie Azul —realizada entre mediados de los 70 y 80— junto a piezas de los 90. Mi padre tenía una reflexión profunda sobre la existencia y sobre las contradicciones de su tiempo. Su obra no pierde vigencia”.
Dumit Monumental no es solo una muestra. Es un gesto colectivo para volver a mirar a un artista que leyó su época desde la sensibilidad y la inquietud. Una invitación a pensar qué perdura y por qué.
