“Artesanos de la Palabra” abre un nuevo refugio literario para adultos mayores en Yerba Buena, un espacio para leer, escribir y encontrarse. La iniciativa cultural impulsada por la Municipalidad de Yerba Buena continúa expandiendo su mapa de encuentros y suma un nuevo punto de reunión en la Casa del Adulto Mayor, consolidándose como uno de los espacios comunitarios más sensibles para la promoción de la lectura y la escritura en la ciudad.
A partir del martes 3 de marzo, el ciclo ofrecerá encuentros semanales todos los martes a las 10 de la mañana en la sede de Santo Domingo 220. La propuesta está especialmente orientada a personas adultas que deseen ejercitar la memoria, explorar la creatividad y encontrar en la palabra un territorio compartido donde narrar experiencias, emociones e historias de vida.
Mucho más que un taller literario
Más que un taller convencional, el programa funciona como un ámbito de intercambio humano; un lugar donde la conversación se vuelve puente, la lectura compañía y la escritura una forma de permanecer activos. Cada jornada propone dinámicas participativas que estimulan la imaginación, fortalecen la confianza y contribuyen al bienestar emocional, al tiempo que favorecen la socialización y el descubrimiento de nuevas habilidades expresivas.
Inscripción abierta y gratuita
La participación es libre y gratuita. Quienes deseen sumarse pueden inscribirse mediante el formulario digital habilitado por el área educativa o de manera presencial en los distintos centros donde ya funciona la iniciativa.
Otros espacios donde continúa el ciclo
Además de su nueva sede, “Artesanos de la Palabra” mantiene encuentros en otros puntos de la ciudad:
Escuela Municipal Petrona de Adami (Av. Perón 2600)
Viernes — 19:00 h
Punto Digital San José (Maipú esquina Alberdi)
Sábados — 10:30 h
Aprendizaje a lo largo de la vida
Una política cultural que construye comunidad
Con esta expansión, el municipio refuerza una política cultural que apuesta al aprendizaje a lo largo de toda la vida y a la creación de espacios donde la palabra no sólo se escribe: también se comparte, se escucha y se transforma en comunidad.