Chile Cuida: el cuidado se convierte en un derecho y en un pilar de la protección social
Un cambio de paradigma en la política social chilena
Promulgación de la Ley
Con la promulgación de la Ley que crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados, Chile Cuida, el Estado chileno da un paso histórico al reconocer formalmente el cuidado como un derecho social garantizado y una responsabilidad compartida. La norma incorpora el cuidado como el cuarto pilar de la protección social, junto a la salud, la educación y la seguridad social, y busca dar respuesta a una crisis largamente invisibilizada que ha profundizado desigualdades, especialmente de género.
El cuidado como derecho social garantizado
La Ley Chile Cuida reconoce por primera vez de manera explícita el derecho al cuidado dentro del sistema de protección social chileno. Este reconocimiento implica un cambio estructural, el cuidado deja de ser entendido como una responsabilidad privada, casi exclusiva de las familias, para convertirse en una obligación compartida entre el Estado, la comunidad y los hogares.
Durante décadas, esta tarea recayó mayoritariamente en las mujeres, generando sobrecarga, desigualdad y exclusión económica y social. La nueva normativa busca revertir esa lógica y establecer un marco de corresponsabilidad que permita cuidar sin precarizar.
Triple dimensión del derecho al cuidado
Uno de los ejes centrales de la ley es la consagración del derecho al cuidado en su triple dimensión:
- Derecho a cuidar, reconociendo y apoyando a quienes realizan esta labor.
- Derecho a ser cuidado, garantizando apoyos a personas con dependencia severa.
- Derecho al autocuidado, como parte del bienestar integral.
Este enfoque amplía la mirada tradicional y sitúa el cuidado como una condición necesaria para una vida digna.
Universalidad y fin de la lógica exclusivamente focalizada
Entre los aspectos más transformadores de la Ley Chile Cuida se encuentra su carácter universal. La normativa establece una base de protección para todas las personas cuidadoras de personas con dependencia severa, sin distinción socioeconómica.
De este modo, se supera la dependencia exclusiva de programas focalizados y se avanza hacia un esquema transversal de apoyos, servicios y acompañamiento estatal, fortaleciendo la equidad en el acceso a derechos.
Avances concretos y bases ya en funcionamiento
La implementación del sistema se apoya en políticas y dispositivos desarrollados durante el actual Gobierno, que funcionan como cimiento del nuevo marco legal:
- Red Local de Apoyos y Cuidados: Presente en 215 comunas en 2025, brinda apoyo a 37.500 díadas (persona con dependencia y persona cuidadora). Está prevista su expansión a 250 comunas durante 2026.
- Credencial de Persona Cuidadora: Instrumento que ya identifica a más de 248.000 personas, facilitando el acceso preferente a servicios del Estado y el reconocimiento formal de su rol.
Un hito en la historia de la protección social
La promulgación de la Ley Chile Cuida marca un antes y un después en la política social chilena. Al reconocer el cuidado como un derecho y como un pilar del sistema de protección social, el Estado asume una deuda histórica y abre el camino hacia una sociedad más justa, donde cuidar y ser cuidado deje de ser una carga invisible y pase a ser una responsabilidad colectiva garantizada por ley.