La medida rige del 10 al 13 de marzo y alcanza a todos los niveles educativos, tanto públicos como privados. El Gobierno provincial busca garantizar la seguridad de estudiantes, docentes y personal escolar ante el impacto de las intensas precipitaciones.
Temporal
Las fuertes lluvias que azotaron a Tucumán durante las últimas horas obligaron al Gobierno provincial a tomar una decisión excepcional: suspender el dictado de clases en todo el territorio. La medida, que estará vigente entre el 10 y el 13 de marzo, responde a la necesidad de resguardar a la comunidad educativa y evaluar el estado de caminos e infraestructura escolar tras el temporal.
Suspensión de clases
El gobernador Osvaldo Jaldo dispuso la suspensión de actividades escolares en toda la provincia luego de una reunión mantenida con la ministra de Educación, Susana Montaldo, integrantes del gabinete y el Comité de Emergencias.
La decisión alcanza a todos los niveles educativos, tanto del sistema público como privado, y quedó formalizada a través de la Resolución 472/5 emitida por el Ministerio de Educación.
Según lo establecido en el documento oficial, la suspensión busca preservar la integridad de alumnos, docentes y personal auxiliar, en un contexto marcado por precipitaciones extraordinarias que afectaron distintas zonas del territorio tucumano.
Lluvias intensas, evacuaciones y daños
Las autoridades informaron que las precipitaciones superaron los 160 milímetros, generando anegamientos y complicaciones en caminos, accesos rurales y sectores urbanos.
Ante este escenario, el Gobierno considera imprescindible contar con algunos días para evaluar el estado de los establecimientos educativos y de las vías de circulación, antes de retomar la actividad normal en las escuelas.
De acuerdo con el cronograma previsto, las clases se reanudarán el lunes 16 de marzo, una vez finalizado el relevamiento de las condiciones edilicias y de seguridad.
Escuelas disponibles para emergencias
La resolución también establece que, pese a la suspensión de las actividades pedagógicas, los directores de las instituciones educativas deberán permanecer a disposición de las autoridades locales.
Esta disposición responde a un objetivo central del plan de contingencia: facilitar la utilización de los edificios escolares como posibles centros de evacuación en caso de que las inundaciones afecten a familias en zonas vulnerables.
En situaciones de emergencia climática, las escuelas suelen convertirse en espacios estratégicos de resguardo comunitario, debido a su infraestructura y capacidad para albergar temporalmente a personas desplazadas.
Emergencia climática
La decisión del Gobierno provincial refleja la dimensión que han adquirido los fenómenos climáticos extremos en la región. Más allá de la suspensión preventiva de clases, el episodio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer la infraestructura urbana, mejorar los sistemas de drenaje y planificar respuestas rápidas ante emergencias climáticas cada vez más frecuentes.
En este contexto, las escuelas no sólo cumplen su función educativa, sino que también se consolidan como espacios de contención social frente a crisis que exceden el ámbito pedagógico. La prioridad inmediata es proteger a la población; el desafío de fondo será avanzar en políticas de prevención que reduzcan el impacto de estos eventos en el futuro.