El aeropuerto es más que un punto de partida o llegada, es una puerta simbólica. Por allí entran turistas, inversiones, historias y sueños. Tucumán, corazón del norte argentino, está a punto de dar un salto clave en su infraestructura con el inminente inicio de las obras de ampliación y modernización del Aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo, que comenzarán esta semana con la instalación de los obradores.
Una obra estratégica para la conectividad del norte
El Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público anunció que los trabajos se centrarán en el edificio central de la terminal aérea, buscando duplicar la capacidad operativa y elevar el estándar de servicio sin interrumpir las operaciones de vuelo.
El proyecto tiene como meta alcanzar una capacidad anual de 1.600.000 pasajeros y permitir la operación simultánea de cinco vuelos, lo que transformará a Benjamín Matienzo en una de las terminales más eficientes del norte argentino.
Además, la intervención incluye la modernización arquitectónica integral, la incorporación de tecnología de vanguardia, nuevos espacios para el tránsito de pasajeros y una mejora sustancial en los servicios aeroportuarios.
Una obra que no detendrá el vuelo
Uno de los aspectos más destacados es que la obra no afectará la pista ni las operaciones aéreas. El aeropuerto continuará funcionando con normalidad durante toda la etapa de trabajos.
En palabras del ministro Marcelo Nazur, se trata de “un paso fundamental en la modernización de nuestra provincia. El inicio de estas obras en el Aeropuerto Benjamín Matienzo es una inversión en conectividad, en turismo y en nuestra capacidad de recibir al mundo”.
Nazur subrayó además que “la obra está diseñada para duplicar nuestra capacidad de pasajeros y permitir operar cinco vuelos a la vez, un salto de calidad enorme. Modernizaremos nuestro principal portal de ingreso dotándolo de nueva tecnología, sin interrumpir el servicio. El aeropuerto seguirá operando y esta obra permitirá seguir potenciando nuestra economía, como nos pidió el gobernador Osvaldo Jaldo”.
Más que infraestructura es identidad y proyección
La modernización del Aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo no sólo implica un avance técnico, sino también una apuesta simbólica: la de posicionar a Tucumán como un centro de conexión regional y nacional.
Cada mejora en infraestructura es también una mejora en la autoestima colectiva, una provincia que se moderniza es una provincia que se proyecta.
El Matienzo, bautizado en honor al pionero de la aviación argentina, vuelve así a encarnar el espíritu de vuelo y progreso que lleva en su nombre.