Se estima que entre el 1% y el 3% de la población de Tucumán padece enfermedad de Alzheimer, una patología neurodegenerativa que impacta no sólo en quienes la sufren sino también en sus familias y en el sistema de salud. En ese contexto, la provincia fue reconocida a nivel nacional por su estrategia específica para abordar esta enfermedad, basada en legislación propia, atención interdisciplinaria y detección temprana.
Durante su participación en el Consejo Federal de Salud, el ministro de Salud Pública provincial, Luis Medina Ruiz, destacó que Tucumán se convirtió en la primera jurisdicción del país en implementar un programa subnacional integral para el abordaje del Alzheimer, consolidando una política sanitaria que prioriza la prevención, el diagnóstico temprano y la asistencia sostenida.
Un programa pionero con respaldo legal y enfoque social
Las autoridades nacionales reconocieron a Tucumán como pionera en el abordaje integral del Alzheimer gracias a una legislación específica y a la puesta en marcha de un programa interdisciplinario que brinda atención especializada. Según explicó Medina Ruiz, los avances sanitarios de la provincia responden a una política de Estado impulsada por la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo, orientada a garantizar atención de calidad en todos los efectores de salud.
El programa provincial prioriza la detección precoz, el tratamiento oportuno y la contención integral de pacientes y familias, especialmente en poblaciones mayores de 65 años en situación de vulnerabilidad que, con frecuencia, no acceden a consultas médicas.
El responsable del Programa de Abordaje Integral de la Enfermedad de Alzheimer y otros trastornos cognitivos, Luis Larcher, subrayó que la iniciativa permite acercar herramientas de diagnóstico y terapéuticas a sectores históricamente postergados, posicionando a la provincia como referente en salud pública en esta materia.
Marco normativo y acciones concretas
El programa surge de una ley provincial que establece la conformación de un consejo específico para abordar la patología y acompañar tanto a pacientes como a sus familias. Durante 2025 se implementaron diversas acciones orientadas a mejorar el acceso al diagnóstico temprano, lograr evaluaciones más precisas y brindar tratamientos adecuados.
Larcher remarcó que el diagnóstico en etapas iniciales permite una mejor evolución y planificación del acompañamiento, por lo que el eje central es la detección precoz y la asistencia oportuna.
Cómo funciona la red especializada de atención
La provincia organizó una Red de Atención Especializada mediante nodos de Alzheimer o de salud cerebral, donde los pacientes acceden a turnos protegidos. El nodo principal funciona en el Hospital del Carmen, al que llegan derivaciones desde la atención primaria, médicos generalistas o neurólogos de otros centros sin unidades específicas.
Allí se realiza una evaluación inicial a cargo de especialistas en trastornos cognitivos, incluyendo estudios clínicos y neurocognitivos (como test de memoria), que permiten determinar el grado de compromiso. Posteriormente se solicitan exámenes complementarios y, con un diagnóstico más preciso, se inicia el tratamiento farmacológico correspondiente.
Un modelo que busca replicarse en el país
El especialista destacó que a nivel nacional se aprobó recientemente un programa de Alzheimer, lo que representa un reconocimiento al trabajo realizado en Tucumán. Asimismo, expresó su expectativa de que otras provincias adopten medidas similares para fortalecer el abordaje de esta enfermedad a escala federal.
Qué es realmente el Alzheimer
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo progresivo y la causa más frecuente de demencia en personas mayores. Se caracteriza por la pérdida gradual de memoria, deterioro del pensamiento, dificultades para realizar actividades cotidianas y cambios en la conducta.
Desde el punto de vista biológico, se asocia a la acumulación anormal de proteínas en el cerebro (placas de beta-amiloide y ovillos de proteína tau), que provocan la muerte de neuronas y la pérdida de conexiones cerebrales.
Aunque no tiene cura, los tratamientos actuales pueden retrasar la progresión de los síntomas y mejorar la calidad de vida si se inicia en etapas tempranas. Factores como la edad avanzada, antecedentes familiares y enfermedades cardiovasculares aumentan el riesgo. Por ello, las políticas públicas orientadas a la detección precoz, la estimulación cognitiva y el acompañamiento integral resultan fundamentales.