La decisión de LATAM Airlines de cancelar la ruta Tucumán–Lima a partir del 29 de marzo de 2026 marca un retroceso sensible para la conectividad aérea del norte argentino y vuelve a exponer las fragilidades estructurales que condicionan el desarrollo turístico y económico de las provincias del interior.
Problemas operativos y de costos
Según informó la compañía, la medida responde a problemas operativos y de costos en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, asociados a la implementación de la Tarifa Unificada de Uso Aeroportuario (TUUA) para transferencias internacionales. Este nuevo esquema tarifario impactó de manera directa en la rentabilidad de determinadas operaciones, lo que llevó a la aerolínea a revisar su red regional.
5 rutas internacionales canceladas
En ese marco, LATAM comunicó que no solo se cancela la conexión con Tucumán, sino también otras cinco rutas internacionales, algunas ya en funcionamiento y otras previstas para comenzar durante el primer trimestre de 2026. La decisión, de carácter empresarial, se inscribe en una reconfiguración más amplia de la oferta aérea en Sudamérica, pero sus consecuencias recaen de manera desigual sobre los territorios.
Tucumán apostó al diálogo
Desde la compañía se destacó la carta enviada al gobernador Osvaldo Jaldo, en la que se reconocen y agradecen las gestiones realizadas por el Ejecutivo provincial para intentar sostener la ruta. El Gobierno de Tucumán, por su parte, ratificó una postura abierta al diálogo y aseguró que continúa trabajando de manera conjunta con los actores involucrados para explorar alternativas que mitiguen el impacto de la cancelación, tanto para el sector turístico como para los pasajeros.
Una decisión que desconecta a la región
Más allá de los argumentos técnicos y económicos, la cancelación de la ruta Tucumán–Lima desconecta a la provincia de uno de los principales hubs aéreos de la región, reduciendo opciones de salida al exterior, encareciendo los viajes y restando competitividad al destino. No se trata solo de un vuelo menos: es una señal de cómo las decisiones tomadas en centros aeroportuarios estratégicos terminan perjudicando de forma sistemática al interior, que depende de estas conexiones para integrarse al circuito regional.
La conectividad no es un lujo
En un contexto donde se habla de federalismo, integración y desarrollo, la pérdida de enlaces internacionales vuelve a dejar a Tucumán, y al norte argentino, en una posición de desventaja. La conectividad no es un lujo, es infraestructura clave. Cuando se corta, no solo se afectan los balances empresariales, sino también oportunidades, las oportunidades, inversiones y proyección internacional.