Calama se prepara para celebrar en marzo de 2026 un nuevo aniversario de su fundación, con un impulso inédito a su oferta turística y cultural. En este sentido, la Municipalidad de Calama oficializó la llegada de la Escuadrilla de Alta Acrobacia Halcones de la Fuerza Aérea de Chile, un espectáculo aéreo reconocido a nivel nacional, junto a la banda instrumental de la institución, que se integrará a las actividades abiertas y gratuitas para toda la comunidad.
Espectáculo aéreo
La gestión fue encabezada por el alcalde de Calama Eliecer Chamorro Vargas en coordinación con la senadora Paulina Núñez, quienes sostuvieron una reunión estratégica con personeros de la FACH para consolidar alianzas que permitan descentralizar la agenda cultural del país y fortalecer la vida comunitaria en el norte grande. “Está confirmado que los Halcones del Aire se presentarán en Calama para nuestro aniversario, acompañados por una banda instrumental, en un evento totalmente gratuito. Agradecemos a la senadora y a las autoridades de la FACH. Calama merece espectáculos de esta magnitud, no solo verlos por televisión”, señaló el alcalde, destacando que el objetivo principal es que las familias de la comuna puedan disfrutar de experiencias culturales de alto nivel sin barreras de acceso.
Calama arma la agenda de celebraciones
El espíritu colaborativo entre el municipio y la parlamentaria ha sido clave en las gestiones. Para ambas autoridades, acercar este tipo de espectáculos al territorio es una señal de crecimiento y equidad cultural. “Calama se merece celebrar como corresponde un nuevo aniversario de la ciudad”, afirmó Chamorro.
De esta manera, el mes aniversario 2026 se perfila como uno de los más atractivos del último tiempo. El municipio ya avanza en un calendario de actividades que combinará identidad local, cultura y turismo, reafirmando a Calama como una ciudad que mira al futuro sin perder la esencia que la hace única en el desierto.
La ciudad donde el desierto narra su propia historia
Fundada oficialmente el 23 de marzo de 1879, tras la ocupación chilena al inicio de la Guerra del Pacífico. La ciudad, conocida como el «Corazón del Desierto», se consolidó como una ciudad estratégica en pleno Desierto de Atacama, un territorio que ya era habitado y valorado por culturas originarias mucho antes de su institucionalización republicana. Su ubicación, marcada por el paso del río Loa y por rutas ancestrales que unían oasis, quebradas y centros ceremoniales, la transformó en un punto vital para el poblamiento del norte chileno y la posterior expansión minera.
Calama
Se encuentra a 1.560 kilómetros de Santiago de Chile, en un trayecto que une la capital con el corazón productivo del norte. Desde San Miguel de Tucumán, Argentina, la separan aproximadamente 660 kilómetros en línea recta, cruzando el altiplano y la cordillera que históricamente conectaron a ambos pueblos mediante intercambios culturales, caravanas y rutas prehispánicas.
Hoy, Calama es una ciudad que respira modernidad minera, pero cuya identidad se arraiga en un pasado profundo de pueblos originarios, memoria salitrera y un desierto que permanece como patrimonio vivo.
Turismo, desierto y patrimonio por descubrir
Para el visitante, Calama es puerta de entrada a algunos de los paisajes más impactantes del continente. Desde aquí se accede a experiencias turísticas que combinan naturaleza extrema, arqueología y cultura viva:
- San Pedro de Atacama, a menos de 100 km, con sus géiseres, salares, lagunas altiplánicas y cielos astronómicos únicos.
- El Valle de la Luna y el Valle de la Muerte, formaciones geológicas que parecen esculpidas por otro planeta.
- La Ruta del Salitre y antiguas oficinas que narran la dureza y la épica del ciclo salitrero.
- Museo de Historia Natural y Cultural del Desierto de Atacama, imprescindible para comprender el territorio y sus primeros habitantes.
- Turismo comunitario indígena, que acerca a los viajeros a la cosmovisión atacameña a través de senderos, ceremonias y gastronomía tradicional.
- Visitas a Chuquicamata, emblema global de la minería del cobre y testimonio de la transformación social del norte grande.
Calama se proyecta hacia el futuro como un eje urbano en constante crecimiento, pero mantiene intacto su carácter. Calama es una ciudad que, en medio del desierto más árido del mundo, conserva historias que aún siguen germinando bajo el sol del altiplano.