En la antesala del debate en la Cámara de Diputados, el proyecto de Presupuesto Nacional 2026 impulsado por el Poder Ejecutivo obtuvo dictamen favorable en comisión y quedó habilitado para su tratamiento en el recinto. En ese marco, el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, aclaró públicamente la posición del bloque Independencia, que acompañará el presupuesto en términos generales, pero fijará disidencias concretas en artículos sensibles vinculados a la discapacidad y al financiamiento educativo. “En el artículo 75 del dictamen de mayoría, el bloque Independencia va a votar en contra, a favor de la discapacidad y a favor de los fondos educativos”, afirmó el mandatario, despejando versiones que ponían en duda el compromiso del espacio con estas políticas públicas.
Un rol activo en el Congreso
Durante una entrevista televisiva, Jaldo contextualizó la postura adoptada por el bloque en el marco del trabajo parlamentario previo, subrayando la relevancia institucional que logró el espacio en ambas cámaras del Congreso. Pese a contar con tres diputados nacionales, el bloque Independencia integra ámbitos estratégicos de decisión.
“El rol que ha tenido el bloque Independencia es importante. Hemos logrado poner representantes en las comisiones más importantes, tanto de diputados como de senadores”, señaló. En Diputados, el bloque participa de la Comisión de Presupuesto y Hacienda a través de la diputada Elia Fernández de Mansilla, mientras que en el Senado cuenta con la representación de la senadora Beatriz Ávila en la Comisión de Hacienda y Presupuesto.
Se trata, según explicó el gobernador, de espacios por los que “pasan todas las leyes que tienen que ver con lo económico, lo presupuestario, lo financiero, la macroeconomía, la microeconomía y las leyes tributarias”, lo que obliga a una actuación responsable y con sentido institucional.
Acompañar el presupuesto, marcar límites
Jaldo detalló que el dictamen de mayoría fue emitido un día antes de la sesión convocada para debatir el Presupuesto 2026. Allí, la diputada Fernández de Mansilla acompañó el dictamen, pero votó en disidencia, una posición que el bloque sostendrá también en el recinto.
“Acompañamos el dictamen porque la Nación tiene que tener un presupuesto. Ya hace dos años que el Gobierno nacional no tiene presupuesto y no puede seguir sin él”, explicó el mandatario. No obstante, aclaró que ese acompañamiento no fue irrestricto y estuvo condicionado por disidencias puntuales que el bloque explicitó desde el inicio.
En particular, la diferencia se concentra en los artículos 65 y 75, que plantean la derogación de la Ley N.º 27.973 de emergencia en discapacidad y de la Ley N.º 27.795 de financiamiento educativo. Frente a ello, la postura fue terminante.
Manifiestan coherencia política
Bajo el subtítulo “Misma postura”, Jaldo recordó que el bloque, integrado actualmente por Elia Fernández de Mansilla, Javier Noguera y Gladys Medina, ya había respaldado ambas normas en votaciones anteriores y que mantendrá esa línea en el tratamiento del Presupuesto 2026.
“Ya hemos votado la ley de emergencia en discapacidad y el financiamiento educativo. Hoy lo vamos a volver a hacer”, ratificó.
En el cierre, el gobernador rechazó lecturas electorales o especulativas sobre la posición adoptada y reivindicó la claridad política del espacio. “Con esto quiero dejar totalmente aclaradas estas versiones. Algunos creen que seguimos en proceso electoral y dicen lo que no corresponde. Nosotros acompañamos la emergencia en discapacidad y el financiamiento educativo y lo volvimos a hacer”, concluyó.
Estrategia política
La postura del bloque Independencia expone una estrategia política que combina gobernabilidad y delimitación de prioridades. En un contexto donde el Ejecutivo nacional busca ordenar su programa económico a través del presupuesto, el acompañamiento general evita profundizar la parálisis institucional. Al mismo tiempo, las disidencias explícitas en materia de discapacidad y educación funcionan como una señal política clara que indica que no todo ajuste es aceptable ni todo consenso es automático.
El movimiento del bloque, planteado en estos términos, refleja una lógica de responsabilidad parlamentaria, en la que el respaldo al instrumento central de la gestión convive con la defensa de políticas públicas consideradas estructurales. En tiempos de alta polarización, esta posición intermedia no solo ordena el debate, sino que redefine el rol de los bloques provinciales como actores capaces de incidir sin diluir su identidad política.