Iniciativa busca fortalecer la protección de niños, niñas y adolescentes. Por este motivo la Comisión de Mujer y Equidad de Género del Senado de Chile continúa el análisis del proyecto que modifica la Ley N.º 14.908 sobre abandono de familia, con el objetivo de regular las consecuencias del incumplimiento del régimen de relación directa y regular entre progenitores e hijos. La iniciativa, que actualmente cursa su segundo trámite constitucional, también incorpora criterios para la designación de tutela y curaduría.
Presidida por la senadora Loreto Carvajal, la comisión ha desarrollado diversas sesiones de audiencias públicas en las que participaron autoridades gubernamentales, representantes de organizaciones sociales, especialistas y organismos vinculados a la protección de la infancia.
Sanciones y suspensión de derechos parentales
El proyecto busca responder a las situaciones en que uno de los progenitores incumple de manera reiterada el régimen de relación directa y regular establecido judicialmente. Para ello, propone un sistema de sanciones y establece la suspensión de derechos cuando existan antecedentes graves, tales como condenas por violencia intrafamiliar, delitos sexuales o abandono injustificado de los deberes parentales durante períodos prolongados.
La propuesta legislativa señala además que dicha suspensión tendría efectos directos sobre otros derechos legales asociados a la parentalidad, incluyendo la patria potestad, la posibilidad de ejercer tutelas y curadurías, e incluso derechos hereditarios respecto del menor involucrado.
Gobierno y organismos especializados entregan observaciones
Durante el debate legislativo, la comisión recibió la exposición de la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Judith Marín, además de representantes de la organización Resistencia Materna, del Defensor de la Niñez, Anuar Quesille, y de diversos especialistas médicos y académicos.
Desde el Ejecutivo se valoró que la iniciativa incorpore nuevas herramientas regulatorias frente al incumplimiento parental. Asimismo, se planteó la necesidad de incentivar el cumplimiento efectivo de las obligaciones familiares, fortalecer las sanciones vigentes y avanzar hacia mecanismos de revocación definitiva en los casos considerados más graves.
Por su parte, la Defensoría de la Niñez enfatizó que el proyecto debe estar centrado en el interés superior del niño. Entre las observaciones planteadas se propuso utilizar de manera integral el concepto de niños, niñas y adolescentes (NNA) en todo el texto legal, además de garantizar que la opinión de los menores sea considerada conforme a su autonomía progresiva y evaluación de facultades.
En situaciones de violencia, el organismo advirtió que “la mera suspensión puede ser insuficiente”, remarcando que la prioridad debe ser el cese del riesgo y la protección efectiva de las víctimas.
Especialistas alertan sobre efectos del abandono infantil
La comisión también escuchó testimonios de organizaciones civiles y profesionales de la salud mental. Entre ellos, la médico psiquiatra Pamela Sanhueza profundizó sobre la relevancia del apego en el desarrollo infantil y los efectos nocivos que genera el abandono, tanto materno como paterno, en niños y adolescentes.
Las exposiciones apuntaron a reforzar la necesidad de que las decisiones judiciales y legislativas prioricen el bienestar emocional y psicológico de los menores, especialmente en contextos de conflictos familiares prolongados.
Próximos pasos legislativos
La Comisión de Mujer y Equidad de Género espera votar la iniciativa en general durante su próxima sesión. Además, por acuerdo de Sala del Senado, el proyecto también será revisado por la Comisión de Familia, Infancia y Adolescencia antes de continuar su tramitación legislativa.
Responsabilidad parental
El avance de esta iniciativa refleja un cambio en el enfoque legislativo sobre las responsabilidades parentales en Chile, poniendo en el centro la protección integral de niños, niñas y adolescentes frente a situaciones de abandono o incumplimiento reiterado de vínculos parentales establecidos judicialmente.
El debate ha evidenciado dos dimensiones clave: por un lado, la necesidad de fortalecer mecanismos sancionatorios para garantizar el cumplimiento efectivo de los deberes familiares; y por otro, la importancia de que cualquier medida esté basada en el interés superior del niño y en estándares de protección frente a situaciones de violencia.
Las intervenciones de organismos especializados y expertos también dejan en evidencia una creciente preocupación institucional por las consecuencias emocionales y psicológicas del abandono parental, así como por la necesidad de incorporar una mirada interdisciplinaria en la legislación familiar. El tratamiento del proyecto en nuevas comisiones anticipa un debate amplio sobre los límites de la responsabilidad parental y el rol del Estado en la protección de la infancia.