El IDEP reunió a productores y a la empresa Cabrales en una jornada clave para consolidar la diversificación agrícola en la provincia.
Reunión con productores
El Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP), de Tucumán convocó a 40 productores agrícolas de la provincia interesados en el desarrollo del cultivo de café, en el marco de una estrategia de diversificación productiva que busca posicionar a Tucumán como un nuevo polo cafetero en la Argentina.
Del encuentro participaron el vicepresidente del organismo, Juan Casañas; el subsecretario de Desarrollo Productivo, Juan Lazarte; y el presidente de Cabrales S.A., Martín Cabrales, quien mantuvo un diálogo directo con los productores sobre oportunidades de comercialización, proyecciones de mercado y condiciones del cultivo.
La reunión se realizó tras la firma de un acuerdo de cooperación y asistencia recíproca entre el Gobierno de Tucumán y la empresa Cabrales S.A., encabezado por el gobernador Osvaldo Jaldo en Casa de Gobierno, con el objetivo de consolidar la cadena productiva del café en el territorio provincial.
“Una política de Estado para el café en Tucumán”
Juan Casañas destacó el carácter estratégico de la iniciativa, al indicar que “Tucumán es la primera provincia que tiene una política de Estado productiva con respecto al café, lo cual nos llena de orgullo y satisfacción. La gran duda de los productores es la comercialización, por eso la presencia de un socio estratégico como Martín Cabrales, con 86 años de experiencia en el oficio cafetero, es clave. Estamos adquiriendo conocimiento como una esponja”.
Asimismo, remarcó el acompañamiento financiero anunciado por el Ejecutivo provincial, señalando que “Se suma una línea de crédito específica del Consejo Federal de Inversiones (CFI), para los productores. Estamos alineando todos los planetas para que salga todo bien”.
Cabrales: “Tucumán puede tener su propio café argentino”
Martín Cabrales valoró el encuentro y el potencial del proyecto, por lo que le tocó “Agradecer al gobernador Osvaldo Jaldo, a Juan Casañas y a los productores. Las perspectivas son muy buenas, la calidad del producto es excelente. Ya lo probamos en Mar del Plata, en nuestra academia Mumac”.
El empresario proyectó un escenario de crecimiento para la provincia, dijo que “Así como Mendoza tiene su Malbec, Tucumán va a tener su café. Soy optimista. Ya hay interés en el mercado para consumirlo en bares y hogares”.
En relación con los tiempos del proceso productivo, agregó que “Hay que calmar la ansiedad, estos procesos llevan tiempo. El café es la segunda bebida más consumida en el mundo después del agua y su consumo crece, especialmente entre los jóvenes”.
También subrayó el impacto laboral del cultivo, al remarcar que “La mano de obra del café es intensiva en todos sus procesos. Esto puede generar mucho trabajo en Tucumán y en la Argentina”.
Cabrales destacó además aspectos técnicos y de proyección internacional, al remarcar que “La empresa cuenta con certificaciones como Rainforest y Marca País. Este podría ser el primer café argentino con sello nacional, con posibilidad de exportación. Incluso Tucumán podría convertirse en exportador de café crudo, lo que implica sustitución de importaciones y generación de divisas”.
Productores: expectativas y avances técnicos
El productor Juan Carlos Olmedo, valoró el acompañamiento del sector privado, al manifestar que “Estamos agradecidos por la presencia de Martín Cabrales. Esto ayuda a que más productores se animen. Sí se puede producir café en Tucumán”.
En cuanto al desarrollo del cultivo, detalló que
“Trabajamos en el sur tucumano, en Río Chico, con viveros que permitirán alcanzar unas 20 hectáreas en una primera etapa”.
Sobre la adaptación del cultivo, sostuvo que
“Tenemos plantas de más de 40 años adaptadas a la zona. Demostramos que el café puede darse con muy buena calidad en Tucumán”.
Por su parte, el productor Dante Delgado calificó el encuentro como altamente positivo, al precisar que “Este tipo de articulación con una empresa como Cabrales es fundamental para el desarrollo del sector”.
En relación con las proyecciones productivas, explicó que «A partir del segundo año las plantas ya producen, con una curva ascendente hasta llegar a unos dos kilos por planta. Esto puede significar entre 5.000 y 6.000 kilos por hectárea”.
También señaló la orientación del proyecto, y que para esto “Apuntamos a café de especialidad y de altura, con mejores valores para los productores”.
Respecto al impacto social, afirmó que “Es un proyecto de alto impacto, que puede generar alrededor de 20 puestos de trabajo por hectárea, entre directos e indirectos”.
Innovación y primeras experiencias productivas
El productor Víctor Lebon, de Finca La Falda, destacó la oportunidad que representa la iniciativa:
“Es una oportunidad espectacular para la producción agrícola de Tucumán”.
Además, indicó que trabaja en un sistema agroforestal orgánico:
“Estamos comenzando con un primer lote de 1.000 plantas”.
Finalmente, expresó su expectativa:
“Tengo esperanzas de que este proyecto funcione y se consolide. Es una gran oportunidad para la provincia”.
Construcción de una nueva matriz productiva en Tucumán
Para Revista Mandato, el encuentro marca un paso significativo en la construcción de una nueva matriz productiva en Tucumán, con la incorporación del café como cultivo experimental con proyección comercial. La articulación entre Estado, empresa privada y productores aparece como eje central del proceso, con énfasis en capacitación, financiamiento y acceso a mercados. Si bien el proyecto aún se encuentra en una etapa inicial, las expectativas apuntan a su consolidación como alternativa de diversificación agrícola con impacto económico y laboral en la provincia.

Liliana Romano para Revista Mandato