El 2026 marcó un punto de inflexión en la política habitacional chilena. En la comuna de Pudahuel, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo inauguró el condominio Diagonal La Estrella, un proyecto que no solo entrega soluciones habitacionales, sino que incorpora, por primera vez en el país, una Sala de Estimulación destinada a niños y niñas con Trastorno del Espectro Autista dentro de un complejo de vivienda social.
La iniciativa, encabezada por el ministro Iván Poduje, introduce un enfoque innovador que amplía el concepto de vivienda digna hacia una dimensión integral, donde el entorno también cumple un rol terapéutico y de inclusión.
Un modelo habitacional que integra comunidad, accesibilidad y cuidado
El proyecto beneficiará a 330 familias provenientes de Pudahuel y Maipú, ofreciendo departamentos modernos, equipamiento comunitario y criterios de accesibilidad universal. Además, contempla viviendas adaptadas para personas con discapacidad o movilidad reducida, consolidando un enfoque inclusivo en la planificación urbana.
La incorporación de una sala especialmente diseñada para personas con TEA dentro del propio conjunto habitacional no solo mejora la calidad de vida de las familias, sino que también fortalece la integración social desde el territorio.
Sala TEA: diseño pensado para el desarrollo sensorial
La Sala de Estimulación fue desarrollada en conjunto con las familias beneficiarias y el Serviu Metropolitano, garantizando que el espacio responda a necesidades reales. Su infraestructura prioriza el bienestar sensorial, la seguridad y la autonomía de los usuarios.
Entre sus características principales se destacan:
Espacios amplios (30 m²) que favorecen la movilidad.
Piso acolchado para mayor seguridad.
Ventanas de termopanel que reducen el ruido exterior.
Iluminación adaptada con luces LED de colores.
Equipamiento especializado: juegos, instrumentos musicales, peluches y juguetes sensoriales.
Este diseño permite generar un ambiente controlado, estimulante y seguro, fundamental para el desarrollo de niños y niñas con TEA.
La voz de las familias: inclusión que impacta en lo cotidiano
Génesis Molina, una de las beneficiarias, sintetizó el impacto de esta política en la vida diaria que otorga la posibilidad de contar con un espacio cercano, accesible y pensado para su hijo, el cual representa un cambio sustancial en términos de acompañamiento, contención y oportunidades de desarrollo.
Este testimonio refleja una dimensión clave, señalando que la política pública deja de ser abstracta cuando logra incidir directamente en la experiencia de las familias.
Un precedente que eleva el estándar de la vivienda social
Desde el Ministerio se anticipa que este modelo será replicado en futuros proyectos habitacionales, estableciendo un nuevo estándar en materia de inclusión. La decisión de institucionalizar este tipo de espacios marca un giro estratégico, debido a que la vivienda ya no se concibe solo como infraestructura, sino como plataforma de desarrollo humano.
Cuando el Estado amplía el concepto de hogar
La inauguración de esta primera Sala TEA en vivienda social abre una discusión de fondo en América Latina, ¿qué significa realmente garantizar el derecho a la vivienda?
El caso chileno propone una respuesta concreta, no alcanza con construir casas; es necesario construir entornos que contemplen la diversidad de quienes las habitan. Integrar espacios terapéuticos dentro de los complejos habitacionales no es un gesto simbólico, sino una decisión política que reconoce desigualdades y actúa sobre ellas.
En tiempos donde las políticas públicas suelen medirse por volumen y cifras, iniciativas como esta reintroducen una variable esencial, como lo es la calidad de vida. Y en ese cambio de enfoque, se juega buena parte del futuro de las ciudades inclusivas.