El Gobierno de Tucumán volvió a mover fichas en defensa de dos de los sectores más sensibles de la economía provincial como lo son la industria azucarera y la citrícola. Por instrucciones del gobernador Osvaldo Jaldo, el ministro de Economía y Producción, Daniel Abad, junto al secretario de Producción, Eduardo Castro, acompañaron en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a representantes de ambos sectores productivos en una reunión clave con autoridades energéticas nacionales.
Reunión con Energía de la Nación en medio de la preocupación industrial
Del encuentro participaron la secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, y el subsecretario de Combustibles Líquidos, Federico Veller, en una mesa de diálogo donde la principal preocupación giró en torno al abastecimiento de gas para las próximas zafras industriales.
La reunión había sido gestionada previamente por el gobernador Jaldo ante la Secretaría de Energía de la Nación el pasado 6 de mayo, en medio de la creciente preocupación empresarial por la provisión de gas en plena etapa de producción. Durante el encuentro, las partes expusieron la situación energética que atraviesan las industrias y acordaron continuar las gestiones para asegurar el suministro y evitar complicaciones durante las zafras.
Azucareros y citrícolas advirtieron sobre la necesidad de previsibilidad
En representación del sector azucarero estuvieron Jorge Luis Feijóo, titular del Centro Azucarero Argentino, y Catalina Rocchia Ferro, referente de Compañía Los Balcanes. Por el sector citrícola participó Martin Galiana, vicepresidente de Acnoa.
Desde los sectores industriales destacaron el acompañamiento del Gobierno provincial y valoraron la intervención política para abrir canales de negociación con Nación en un escenario marcado por la incertidumbre energética y económica.
Energía, producción y crisis: un problema estratégico para el norte argentino
La movida oficial deja en evidencia una realidad que atraviesa a buena parte del aparato productivo del norte argentino, porque sin previsibilidad energética, las economías regionales quedan expuestas a costos crecientes, caída de competitividad y riesgos operativos que impactan directamente en el empleo y la actividad.
En Tucumán, donde el azúcar y el limón siguen siendo motores centrales de la economía, el abastecimiento de gas dejó de ser un tema técnico para convertirse en una cuestión estratégica y política.