En una decisión que busca enfrentar una de las principales urgencias del sistema de salud, el Gobierno anunció la entrada en vigencia de la Alerta Sanitaria Oncológica, una medida orientada a reducir las extensas listas de espera que afectan a pacientes con cáncer en el país.
La iniciativa, impulsada por el Presidente José Antonio Kast, tiene como objetivo atender a más de 30 mil pacientes oncológicos, cifra que asciende a 33 mil según estimaciones oficiales, que actualmente aguardan diagnóstico y/o tratamiento.
La medida comenzó a regir este lunes, tras la toma de razón por parte de la Contraloría General de la República y su posterior publicación en el Diario Oficial, lo que le otorga plena validez administrativa.
La ministra de Salud, May Chomalí, explicó el alcance de esta decisión, al indicar que “Esto nos permitirá cumplir con la meta que nos impusimos en el Ministerio de Salud, que todos los pacientes oncológicos que tienen garantías retrasadas o están esperando una consulta o cirugía oncológica sean contactados e inicien sus etapas ya sea de diagnóstico y/o de tratamiento según sea el caso”.
Flexibilidad para responder a la urgencia
La declaración de Alerta Sanitaria Oncológica introduce un esquema de mayor flexibilidad en la gestión de recursos sanitarios, permitiendo acelerar respuestas frente a la demanda acumulada.
Entre sus principales alcances, la medida habilita:
La contratación de personal bajo el marco del Código Sanitario.
La adquisición de bienes, servicios y equipamiento médico necesarios para abordar la emergencia.
La coordinación expedita de productos farmacéuticos, incluyendo el uso de insumos médicos y la importación de medicamentos.
Este conjunto de herramientas apunta a destrabar cuellos de botella estructurales en el sistema, particularmente en áreas críticas como diagnósticos tardíos y demoras en intervenciones quirúrgicas.
Plan operativo en desarrollo
En este contexto, el Gobierno anunció que en un plazo de 10 días hábiles se presentará el Plan Operativo Nacional de Resolución de Listas de Espera Oncológica, que abarcará tanto casos No GES como situaciones de GES con garantías de oportunidad retrasadas.
Vigencia y proyección
La Alerta Sanitaria Oncológica estará vigente hasta el 30 de septiembre, aunque su duración podrá extenderse en función de la evolución de las condiciones sanitarias.
Entre la urgencia y la deuda estructural
La implementación de esta alerta sanitaria expone una realidad persistente, la acumulación de pacientes oncológicos en espera no es un fenómeno coyuntural, sino el resultado de limitaciones estructurales del sistema de salud.
Si bien la medida introduce herramientas excepcionales para acelerar la atención, su eficacia dependerá no solo de la rapidez en la ejecución, sino también de la capacidad estatal para sostener en el tiempo una política oncológica integral. La urgencia, en este caso, no solo exige respuestas inmediatas, sino también una revisión profunda de los mecanismos que generan estas listas de espera.