El Ejecutivo presentó ante la Comisión de Minería y Energía una serie de medidas orientadas a modernizar la Empresa Nacional de Minería (ENAMI), y fortalecer la pequeña y mediana minería. Entre los principales ejes se encuentran la venta de activos no estratégicos para aumentar la liquidez, la optimización de procesos productivos y cambios en el gobierno corporativo. Sin embargo, las propuestas generaron inquietudes en parlamentarios y representantes del sector, especialmente por su impacto en los pirquineros.
Impulso a la pequeña y mediana minería
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, expuso la necesidad de reactivar un sector que, según datos de 2023, produjo 50 mil toneladas de cobre fino, casi dos mil kilos de oro y generó exportaciones por 550 millones de dólares. Además, destacó su relevancia laboral, con 21.400 empleos directos y 64 mil indirectos.
En esa línea, planteó simplificar los trámites para obtener patentes, fomentar la asociatividad voluntaria, fortalecer a proveedores locales y recuperar el capital humano. También propuso impulsar la producción mediante la política de “patios vacíos”, que busca evitar la acumulación de mineral sin procesar.
“Se requiere una política pública activa y técnicamente orientada”, afirmó, subrayando que la pequeña minería ha visto estancada su producción en los últimos años.
Modernización de ENAMI y cambios estructurales
El ministro enfatizó que ENAMI cumple un rol esencial en el fomento de la pequeña minería, con 990 productores empadronados, de los cuales el 93% se dedica a la extracción de cobre y oro.
En este contexto, anunció una modernización integral que incluye infraestructura, operación y gobierno corporativo. También confirmó la venta de activos de oro y cobre considerados no estratégicos, debido a la debilidad financiera de la estatal.
Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de ENAMI, Juan Carlos Sáez, señaló la necesidad de fortalecer la capacidad de procesamiento y avanzar en hidrometalurgia para reducir el consumo de ácido sulfúrico. Además, destacó la importancia de mejorar los tiempos de certificación de minerales.
El plan integral, que será presentado en los próximos días, contempla la compra, certificación y procesamiento rápido de minerales, junto con la optimización del portafolio de activos. Actualmente, este objetivo se ve limitado por el sobrestock en las plantas.
Demandas del sector minero
Durante la sesión, representantes de la Confederación Minera de Chile, cuestionaron la demora en la entrega de permisos por parte del Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN), así como la necesidad de modernizar el Programa de Asistencia y Modernización de la Minería Artesana (PAMMA) y avanzar en un estatuto del pequeño minero.
En tanto, el Sindicato de Trabajadores Independientes Pirquineros y Mineros de Copiapó planteó la urgencia de incorporar tecnología para facilitar el recambio generacional, advirtiendo que las universidades forman profesionales orientados a la mediana y gran minería.
A su vez, el Sindicato N°1 de la planta Delta de ENAMI solicitó claridad respecto a los activos que se buscan vender para mejorar la liquidez de la empresa.
Debate por la venta de activos
La posible venta de activos generó especial preocupación entre los legisladores. El senador Daniel Núñez advirtió sobre la necesidad de transparentar qué proyectos serán considerados prescindibles, mencionando Cerro Negro y Salares Alto Andino como posibles candidatos.
“Sería un error por el impacto que tienen en los pirquineros”, afirmó, agregando que cualquier cambio en el gobierno corporativo debe resguardar el foco en el fomento productivo.
El senador Miguel Ángel Calisto, solicitó mayor información sobre la situación financiera de ENAMI, incluyendo rentabilidad y nivel de deuda, señalando que se ha informado de pérdidas superiores a 700 millones de dólares.
Por su parte, el senador Renzo Trisotti, pidió precisiones sobre las propuestas para simplificar permisos y cuestionó la gestión de SERNAGEOMIN, además de expresar preocupación por la subvaloración del aporte de la región de Tarapacá.
La senadora Yasna Provoste, en tanto, consultó sobre la proporción del presupuesto de ENAMI destinada a la pequeña minería y las medidas para reducir los extensos plazos en la tramitación de pertenencias mineras. También planteó dudas sobre el funcionamiento del poder de compra SECO.
Situación financiera y respuestas del Ejecutivo
Frente a las inquietudes, el ministro Mas, indicó que ENAMI mantiene una deuda de 220 millones de dólares, con pagos anuales de 10 millones. Para este año, se proyecta una leve pérdida, aunque con una caja ligeramente positiva.
También aclaró que se está realizando un balance del mineral activo y que la venta se enfocaría en activos que no forman parte directa de la operación, incluyendo grandes volúmenes de mineral acumulado.
Próximos pasos
La Comisión de Minería acordó realizar una sesión especial para analizar los proyectos de litio, instancia en la que participarán autoridades del sector para profundizar el debate.
El rol del ENAMI y el apoyo a Pirquineros
Para Revista Mandato, las medidas propuestas por el Ejecutivo buscan equilibrar dos objetivos que no siempre avanzan en la misma dirección, mejorar la sostenibilidad financiera de ENAMI y fortalecer a la pequeña minería. La modernización, la agilización de procesos y la optimización productiva aparecen como pasos necesarios en un contexto de estancamiento.
Sin embargo, el debate revela un punto crítico, la venta de activos y los cambios en el gobierno corporativo pueden redefinir el rol histórico de ENAMI. Si estas decisiones no se ejecutan con claridad y resguardo del sector más vulnerable, los pirquineros, existe el riesgo de debilitar el tejido productivo que la estatal está llamada a sostener.
El desafío, entonces, no radica solo en hacer más eficiente a ENAMI, sino en garantizar que esa eficiencia no se traduzca en una menor capacidad de apoyo a quienes dependen directamente de ella para subsistir.
Liliana Romano para Revista Mandato