Se trata del inicio formal de una política estricta de control fronterizo y de ejecución efectiva de medidas pendientes, en el marco de la estrategia impulsada por el gobierno del presidente José Antonio Kast.
Durante la jornada del jueves 16 de abril se concretó el primer vuelo de expulsión de migrantes en situación irregular o con antecedentes penales. Este operativo marca un punto de partida en la implementación de un esquema más riguroso de fiscalización migratoria, orientado a reforzar el control del ingreso y permanencia en el país.
En esta instancia, fueron trasladadas 40 personas con destino a Ecuador, Colombia y Bolivia. Una parte significativa de los expulsados contaba con órdenes judiciales vigentes por distintos delitos. Del total, 25 correspondieron a expulsiones administrativas y 15 a expulsiones judiciales, elevando a 196 el número total de personas expulsadas bajo la actual administración.
Este hito representa el inicio de uno de los ejes centrales del programa de gobierno, restablecer el orden migratorio mediante procedimientos regulares, coordinación interinstitucional y una presencia operativa sostenida frente al ingreso irregular por pasos no habilitados.
Cifras del control migratorio del actual Gobierno
En su primer mes de gestión, el Ejecutivo ha concretado un 33% más de expulsiones en comparación con el mismo período del año 2022, evidenciando una aceleración en la ejecución de medidas pendientes.
Asimismo, entre el 11 de marzo y el 11 de abril de 2026, se registraron 2.101 denuncias por ingreso a través de pasos no habilitados, lo que representa una disminución del 67,4% respecto al mismo tramo de 2022.
En paralelo, durante el primer trimestre se contabilizaron 1.831 salidas voluntarias y 140 reconducciones. Esta última cifra contrasta con las 352 registradas en igual período de 2022, lo que implica una reducción de 212 casos, equivalente a una baja aproximada del 60,2%.
En términos generales, los datos reflejan una tendencia descendente sostenida en los ingresos irregulares, que pasaron de 6.437 casos en 2022 a 2.101 en 2026, consolidando un cambio significativo en la dinámica de control fronterizo.
Gestión migratoria
El inicio de vuelos de expulsión sistemáticos no es solo una medida operativa, es una señal política clara. La administración de José Antonio Kast, busca instalar un cambio de paradigma en la gestión migratoria, pasando de un enfoque reactivo a uno de control activo y ejecución efectiva.
Las cifras exhibidas refuerzan ese relato, especialmente la fuerte caída en los ingresos por pasos no habilitados. Sin embargo, es necesario observar con cautela la sostenibilidad de estos resultados en el tiempo. Las reducciones abruptas en denuncias pueden responder tanto a un mayor control como a variaciones en los flujos migratorios regionales, influenciados por factores económicos, sociales y políticos en países como Bolivia, Colombia o Ecuador.
Por otro lado, el aumento en expulsiones plantea desafíos logísticos, diplomáticos y jurídicos. La coordinación con países de origen, la capacidad operativa del Estado y el respeto a los marcos legales internacionales serán variables clave para evaluar la efectividad real de esta política.
En definitiva, el gobierno inaugura una etapa de mayor firmeza en materia migratoria. La incógnita no radica en el impacto inmediato, que ya comienza a evidenciarse, sino en la capacidad de sostener este modelo sin generar tensiones institucionales ni efectos colaterales que comprometan su viabilidad a mediano plazo.
Liliana Romano para Revista Mandato