La VIII Asamblea de la RAMCC reunió en San Miguel de Tucumán a intendentes de todo el país y representantes de otros países. El evento exhibió ambición institucional, pero también dejó preguntas abiertas sobre la profundidad de las políticas climáticas en un contexto de tensiones federales y discursos cruzados.
Tucumán, sede estratégica en el norte argentino
Por primera vez en su historia, la VIII Asamblea Nacional de Intendentes 2026 de la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático (RAMCC), se realizó en San Miguel de Tucumán y, con ello, en el norte argentino. El encuentro tuvo lugar en el Hotel Sheraton y reunió a jefes comunales de todo el país junto a representantes internacionales de Chile, Paraguay y Portugal, consolidando un espacio de diplomacia ambiental subnacional que crece en volumen, aunque aún debate su capacidad de incidencia real.
La presencia de Chile en la jornada se destacó como uno de los vínculos más relevantes del encuentro, en un escenario donde las agendas ambientales comienzan a articularse más allá de las fronteras nacionales, especialmente en regiones compartidas por corredores cordilleranos y desafíos climáticos comunes.
Demostración de densidad política
El acto de apertura fue encabezado por el gobernador Osvaldo Jaldo, acompañado por una amplia comitiva institucional que evidenció el peso político del evento.
Entre las autoridades presentes estuvieron el vicegobernador Miguel Acevedo; la intendente de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla; el presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla; el presidente del Concejo Deliberante capitalino, Fernando Juri; la presidenta de la Comisión de Asuntos Municipales de la Cámara de Diputados de la Nación, Carolina Basualdo; el director ejecutivo de la RAMCC, Ricardo Bertolini; y la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Julieta Migliavacca.
También participaron los ministros Regino Amado (Gobierno y Justicia) y Susana Montaldo (Educación), la fiscal de Estado Gilda Pedicone, y los legisladores Francisco Serra, Sergio Mansilla, Walter Herrera, Mario Leito, Gerónimo Vargas, Patricia Lizárraga, Alejandro Figueroa, Walter Berarducci, Nancy Bulacio, junto al prosecretario legislativo Alejandro Martínez.
Un espacio de debate climático con múltiples capas
Durante la jornada se desarrollaron mesas de trabajo, exposiciones y espacios de intercambio entre especialistas y jefes comunales, donde se compartieron experiencias vinculadas a la acción climática.
Uno de los puntos destacados fue la presentación del Plan Local de Acción Climática de San Miguel de Tucumán, planteado como hoja de ruta de la capital en materia ambiental. A ello se sumó un formato innovador de “cápsulas temáticas simultáneas”, abiertas a la participación ciudadana, con el objetivo de ampliar el acceso al conocimiento ambiental.
Como cierre institucional, se realizó la elección de nuevas autoridades del Consejo de Intendentes 2026 de la red.
Federalismo ambiental y tensiones subyacentes
Jaldo subrayó la importancia de que la provincia haya sido sede del encuentro, afirmando que no se trató de una decisión casual, sino del cumplimiento de “requisitos” institucionales. En su intervención, destacó el rol de la intendenta Chahla y del equipo municipal en materia ambiental.
Sin embargo, su discurso también introdujo una lectura política más amplia al referirse a la Ley de Glaciares y a la distribución de competencias entre Nación y provincias, defendiendo una mayor autonomía provincial en la toma de decisiones sobre recursos naturales. En ese punto, sostuvo que la participación federal debía fortalecerse, especialmente en relación con la actividad minera, aunque aclaró que en Tucumán la explotación minera continúa prohibida por ley. La lectura de fondo deja abierta una tensión persistente entre la convivencia, los discursos ambientales institucionales, los debates estructurales sobre extractivismo, las competencias federales y el desarrollo económico.
Cambio cultural y gestión cotidiana
Acevedo planteó que el cambio climático exige una política integrada en el Gran San Miguel de Tucumán, incluyendo municipios y comunas rurales. Reivindicó el rol de los medios de comunicación y remarcó la necesidad de una conciencia ciudadana activa en la separación de residuos y la reducción de la contaminación.
También señaló el trabajo articulado entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo provincial para fortalecer herramientas de gestión ambiental.
Datos, gestión y planificación ambiental
La intendente capitalina destacó la incorporación de la ciudad a la RAMCC desde 2024, tras cumplir requisitos técnicos como la medición de la huella de carbono y la elaboración del Plan Local de Acción Climática, completado en ocho meses.
Chahla enfatizó una lógica de gestión basada en datos, señalando el inventario de 169.000 árboles urbanos, el estado sanitario del arbolado y su planificación según condiciones climáticas. También detalló avances en gestión de residuos en Overa Pozo, la transformación de residuos en biogás y energía, el compostaje de más de 10.000 toneladas de poda y estrategias de eficiencia energética y separación domiciliaria.
Una cumbre que exhibe articulación, pero también desafíos
La VIII Asamblea de la RAMCC en Tucumán deja una imagen de articulación institucional robusta, con fuerte presencia política y apertura internacional, especialmente con la participación de Chile como actor regional relevante.
Sin embargo, también deja expuesta la distancia entre los discursos climáticos de alto nivel y la capacidad efectiva de transformación estructural en los territorios. La incorporación de herramientas técnicas, planes locales y redes internacionales es un avance, pero la magnitud del cambio climático exige algo más que coordinación institucional, requiere coherencia política sostenida y decisiones que trasciendan la lógica declarativa.
Municipios: herramientas reales de transformación
Tucumán se posiciona, con esta asamblea, como un nodo relevante del debate climático argentino en el norte del país. Pero el verdadero interrogante no es la centralidad del evento, sino su traducción concreta en políticas públicas duraderas.
Entre la diplomacia ambiental, los anuncios de gestión y los debates sobre federalismo, la pregunta de fondo permanece abierta, ¿pueden estas redes municipales convertirse en herramientas reales de transformación climática o seguirán siendo, en gran medida, escenarios de coordinación política con impacto limitado en la urgencia ambiental que atraviesa la región?
Liliana Romano para Revista Mandato